Minna Daisuki Katamari Damacy

Rubeus

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Videojuegos | Domingo, 31 de julio de 2005 16:48:10

Cuando escuchamos la marca NAMCO, probablemente, los primeros títulos que nos vienen a la cabeza sean juegos pertenecientes a algunas de sus archiconocidas franquicias como puede ser el caso de Tekken o Soul Calibur si hablamos de lucha, los Ridge Racer si hablamos de carreras de coches o las sagas de Tales of Phantasia, Ethernia, etc. Si hablamos de rol. Pues bien, Namco dispone de una nueva saga menos conocida y de la que, muy probablemente, oiremos hablar en el futuro: Katamari Damacy (塊魂, Katamari Damashii). ¿Qué tipo de juego es? Difícil de definir... es de aquellos juegos que salen de vez en cuando y que directamente van a parar al apartado de juegos de Habilidad/Puzzle/Miscelánea porque, sinceramente, no se sabe dónde meterlos o con qué compararlos. El juego que nos ocupa y del que hablaremos, es la segunda parte de la saga, aparecido recientemente en Japón: Minna Daisuki Katamari Damashii. Pero para ello, hagamos historia y comentemos el juego que dió origen a este incalificable engendro jugable.


ESPÍRITU DE KATAMARI

El 18 de Marzo de 2004 salió a la venta en Japón el primer juego de la saga, diseñado por Keita Takahashi y producido por Namco. Su título fue 塊魂, (Katamari Damashii), lo que traducido significaría "Espíritu de la esfera". En Japón cuando se usa el término "Katamari" para hacer referencia a cualquier artilugio que tenga forma esférica, "Damashii" no es más que la forma "rendaku" (sonorizada) del término "tamashii" que significa alma o espíritu. Si bien su aparación no estuvo precedida de ninguna campaña publicitaria espectacular, el boca a boca y la grata impresión que causó a los asistentes de diversas ferias del videojuego, hicieron que la cifra de ventas fuera excelente. Tanto, que incluso Namco se atrevió a publicarlo en Estados Unidos el 22 de Septiembre del mismo año. Algo insólito teniendo en cuenta que el juego podría considerarse en un principio como "típica ida de olla nipona que a los occidentales no les gustará". Craso error. Bajo el título de Katamari Damacy y puesto a la venta por sólo 20$, el juego se convirtió rápidamente en un éxito de crítica y ventas. Si bien el "Espíritu de Katamari" puede parecer un título absurdo, que lo es, tiene su sentido una vez se sabe de qué va el juego.

Un día, el Rey del Cosmos (un gigantesco ser con cabeza en forma de martillo, bigotes y vestido como Cervantes) tuvo una mala noche y se emborrachó. ¿Resultado? Accidentalmente destrozó la mayor parte de las estrellas de la Galaxia. Todavía con resaca, encargó a su hijo, el Príncipe (un ser diminuto, verde y también con cabeza de martillo) y a todos sus primos, la misión de ir al planeta Tierra para reunir los materiales suficientes para que él pudiese reconstruir las estrellas una a una, organizarlas en constelaciones y una vez hecho eso, poner el broche de oro arreglando la Luna terrestre en honor al planeta de los que tan amablemente ha obtenido la materia prima.
¿Y cómo se pueden reconstruir estrellas con material terrestre? Muy sencillo, el príncipe contará con la ayuda de una bola llamada Katamari, capaz de enganchar a su alrededor cualquier objeto de un tamaño similar al suyo y que, a medida que vaya viendo ampliado su grosor, podrá a su vez, ir absorviendo e incorporando objetos cada vez más grandes. Al principio, el Rey del Cosmos nos pedirá que consigamos que la bola obtenga unos pocos centímetros de grosor (con el efecto imán del katamari podremos atrapar clips, cerillas y demás objetos) y con ello, él ya será capaz de crear las primeras estrellas. Pero más adelante, necesitará que el Katamari alcance metros, e incluso, kilómetros de grosor para crear las estrellas más avanzadas. Por lo que con cuatro gomas de borrar y 2 lápices enganchados al katamari no habrá suficiente y habrá q conseguir una esfera colosal que arrasará con todo.


ORIGINALIDAD Y ADICCIÓN

En みんな大好き塊魂 Minna Daisuki Katamari Damashii (Todos aman el espíritu de Katamari), como ya habréis imaginado, nosotros también seremos los encargados de ayudar al Príncipe a conseguir que el Katamari obtenga el tamaño solicitado por nuestro padre. Gracias a los dos controladores analógicos de nuestro pad de PS2, podremos empujar y hacer rodar el Katamari a nuesto antojo a través de mapeados poligonales llenos de colorido. Para empezar, se nos enseñará a controlarlo en una pequeña estancia donde deberemos adherir unas pequeñas piezas amarillas, dejándonos claro que, hasta que no hayamos reunido la cantidad suficiente de ellas, no podremos enganchar a nuestro Katamari otras piezas más grandes del mismo mapeado. O sea, que, cuanto más grande sea nuestro Katamari, mayores serán los objetos que podamos añadirle.
En las primeras pantallas, se nos facilitará un tiempo límite, dentro del cual, deberemos conseguir que el Katamari consiga alcanzar el diámetro mínimo que se nos pida (por ejemplo, la bola comienza siendo de un tamaño de unos 5 cms, y en los 3 minutos de los que disponemos, deberemos conseguir que alcance un mínimo de 15). Habrá otras fases en las que se nos pida conseguir cierta cantidad de objetos añadidos o en la que debamos encontrar algún objeto especial escondido en el mapeado.
Como véis, el argumento es bastante simple y precisamente en eso se basa su diversión. Los gráficos no son realistas y ni lo intentan ser, al contrario, son completamente sencillos para darnos la sensación de hilaridad y comicidad (aparte que una vez tenemos un katamari enorme y las pantallas representan ciudades enteras, un alto nivel de detalle gráfico provocaría lentitud del juego). Los mapas por donde nos moveremos, serán casas, escuelas, calles, todas plagadas de color y situaciones dantescas. Si en un principio, deberemos ir recogiendo pinzas del pelo, caracoles y demás objetos diminutos, a medida que la cosa vaya avanzando, seremos capaces de ir arrastrando, sillas, gatos, mesas, seres humanos, motos, coches, farolas, casas... Podréis arrasar una ciudad como si de un escarabajo pelotero gigante se tratase. El resultado de todo ello es altamente cómico, surrealista y divertido.
Además, dispondremos de la opción de jugar 2 personas en colaboración o luchando entre ellas a ver quién es capaz de conseguir el Katamari más grande en un circuito cerrado donde tendremos que ser los primeros en recoger todos los objetos del suelo antes de que lo haga el contrario.


BANDA SONORA

Punto y aparte merece el apartado sonoro del videojuego, más concretamente, la música de fondo. Para que os hagáis una idea, la música hace honor al argumento psicodélico y desarrollo caótico del juego. O sea, la música y especialmente, los temas vocales (que los tiene, y muchos) son en su mayoría absurdos, surrealistas, pero a la vez, encantadores y pegadizos. Durante cada misión podremos escuchar una canción diferente diseñada especialmente para el juego por un extenso elenco de cantantes de j-pop y seiyuus, todos ellos muy conocidos. Si bien hay canciones melódicas y tranquilas, como podría ser el caso de la cantada por Alisa Durbrow (muy conocida por interpretar a la malvada Kuroki Mio en Pretty Guardian Sailor Moon), la gran mayoría son temas que rozan el histerismo y el frenesí y muy bien podrían ser interpretados por el mismísimo Shingo Mama. Como ejemplo, decir que la primera canción del juego, la que escuchamos durante la pantalla del tutorial, está cantada "a capela" por un intérprete que da la sensación de haber bebido más sake de la cuenta, desafinando y haciendo gallos por doquier, ayudado por un coro que le hace los efectos de sonido usando solo la boca. Para no perdérselo. Como nota curiosa, decir que el CD con la BGM se puso a la venta antes incluso que el juego y también ha arrasado en ventas, agotándose incluso en alguna tienda on-line (sí, yo también intenté comprarlo y no pude...)


CONCLUSIÓN

Hoy en día, es difícil encontrar juegos que rompan moldes o que salgan de lo cotidiano. Muchas veces consiguen sorprendernos pero no son divertidos. Minna Daisuki Katamari Damacy consigue unir ambas cosas sin aspirar a nada más. Prueba de la bocanada de aire fresco que supone en el sector, es que tanto en Estados Unidos (donde el juego recibirá el nombre de We Love Katamari), como en Europa (posiblemente ya en el 2006) podremos disfrutar del juego. Además, dentro de poco, aparecerán las versiones para PSP y Nintendo DS, por lo que tendremos Katamari para rato. Venga, ya sabéis lo que os espera, ¡a empujar todos!

Ficha Técnica

Compañía: Namco
Plataforma: Playstation 2
Tipo de juego: Puzzle/Habilidad
Número de jugadores: 1 o 2
Fecha salida Japón: 7/7/2005
Fecha salida USA: Otoño 2005
Fecha salida Europa: Sin confirmar.

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