Consejos prácticos para viajar a Japón (I)

Otsuka

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Miscelánea |

Miércoles, 11 de noviembre de 2009 03:20:35

VIAJAR A JAPÓN I

Sobrevivir al vuelo

Hola a todos. Con éste texto inicio una serie de tres artículos en los que daré cuenta de cómo fue mi viaje a Japón, enfocándolo para que mi experiencia pueda resultar útil para aquéllos que se plantean cruzarse el Océano.

En los siguientes artículos hablaré acerca de cosas que le convienen saber al turista en Japón, incluyendo hoteles, comidas, precios, ciervos (^^)… así como del aspecto más otaku del viaje desde el inevitable paseo por Akihabara hasta las compras en Mandarake, pero en el presente texto voy a centrarme en la mejor manera de conseguir un vuelo barato y relativamente agradable a Japón.

No pretendo hacer una especie de guía de viajes exhaustiva con estos artículos, porque para ello hay ya unas cuántas –aunque ninguna especialmente satisfactoria, todo sea dicho-, sino que simplemente trataré de ayudar a los que quieran viajar a Japón a sacar más partido a su experiencia y, si es posible, contribuir a que ahorren un poco de dinero.

Olvídate de viajes organizados. Cuidado con las agencias.

Japón es uno de los países más seguros del mundo y Tokio es, posiblemente, la capital más segura, así que no hay ninguna necesidad de plantearse un viaje organizado por ese motivo: ni hay peligro de sufrir violencia, ni peligro de que las estructuras legales, sanitarias, hoteleras… del país nos jueguen una mala pasada. Me extenderé un poco más en la seguridad en otros artículos, pero de entrada remarcar que no hay ningún problema en aventurarse y alojarse en algún pueblo perdido de la mano de dios en la campiña japonesa: la tranquilidad está asegurada, y el “mochilero” puede recorrer el país sin preocuparse de ladrones ni de timos.

Otro de los alicientes que ofrecen los viajes organizados reside en el asunto del idioma; si bien es aconsejable conocer algo de japonés para viajar a Japón, en absoluto es imprescindible: el entramado hotelero nipón es inmenso, la señalización en inglés exhaustiva y la cantidad de mapas y puestos de información inagotable. Cierto es que el inglés hablado por los japoneses es prácticamente incomprensible, pero aún así cualquier japonés se desvivirá por ayudar a los extranjeros a encontrar su destino.

Siendo esto así, olvidémonos de viajes organizados. Son, además, un engaño en su mayoría. Los que organizan las agencias de viajes son un atraco a mano armada, os aconsejo a todos que ni siquiera los tengáis en cuenta. No busquéis buenos precios a través de los “packs turísticos”, no perdáis el tiempo.

Un asunto diferente pueden ser agencias de viaje especializadas, cercanas al mundillo otaku, como Chibitours, que ofrecen viajes organizados con precios mucho más ajustados de lo habitual. Pero se puede sacar todo bastante más barato buscándolo por uno mismo, sin que la calidad del alojamiento se resienta. Eso sí, quien quiera visitas guiadas puede encontrar interesante recurrir a sus servicios; además tienen buena fama, he oído que son gente muy seria.

Un último consejo. Una vez que decidáis el vuelo podéis ir a alguna agencia para que os lo tramite, en lugar de sacarlo directamente por Internet. Siempre es más práctico y da un poquito de tranquilidad tener algo expedido por profesionales pero mucho ojo: hay agencias como Viajes El Corte Inglés que no cobra ninguna comisión por sacarte el vuelo, pero otras como Viajes Ecuador te cobran 60 euros simplemente por utilizar sus ordenadores para buscar la información referente al avión.

Buscando vuelo por Internet.

Así que descartamos cualquier intermediario para buscarnos el vuelo. Fruto de mi experiencia de muchos años buscando vuelos baratos os aconsejo no perder ni un segundo buscando vuelos baratos en agencias, acudid directamente a Internet: lo que encontréis en agencia siempre será un poco más caro, o mucho, o muchísimo.

He oído muchas veces decir que un vuelo a Japón cuesta, por lo menos, novecientos euros. Y de ahí para arriba. Bueno, esta es una de las muchísimas cosas falsas acerca de Japón por las cuáles bastante gente no se plantea viajar. El vuelo a Japón puede sacarse por menos de seiscientos euros. Si no encuentras ningún vuelo por menos de seiscientos, busca de nuevo, y comprueba las fechas en las que es más barato.

Por supuesto, hay miles de páginas dedicadas a buscar vuelos baratos tan famosas como Edreams o Last Minute. Yo no confío excesivamente en ellas, pero mucha gente las utiliza y queda aparentemente contento.
Mi consejo es, en cambio, buscar directamente en las compañías que realicen la ruta deseada y yo remitiría a tres, principalmente: Finnair, Aeroflot y Lufthansa. Se pueden mirar muchas otras, pero los precios que encontréis en esas tres difícilmente van a ser mejorados de manera significativa.

Yo conozco especialmente Finnair, y hay un buen argumento a favor de utilizar esta compañía finlandesa: el aeropuerto de Helsinki es una pasada, carísimo (pero, ¿quién compra algo en los aeropuertos?), pero sin duda uno de los mejores del mundo para descansar. Eso sí, tenéis que estar atentos y coger una de las tumbonas de las que adjunto foto; ¡son comodísimas!. No hay muchas, tenéis que ir caminando hacia las terminales un buen rato, pero en cada puerta de acceso hay cinco o seis. En los pasillos de entrada, donde las tiendas, hay también unas butacas de cuero negro muy aceptables, nada que ver con los asientos de plástico de Barajas o del Prat.

Sea como sea, ¡evitad el aeropuerto de Heathrow! El aeropuerto londinense es de lo más cutre que he visto en mi vida –y he viajado por Europa del Este-, realmente está espantosamente mal señalizado y ofrece una experiencia bastante desagradable.

Teniendo en cuenta que todos los vuelos realizan alguna escala de varias horas en algún aeropuerto europeo, no hay que desatender este aspecto.

Criterios para elegir un avión lo menos malo posible.

Este es un apartado importantísimo; compartiré mis pequeños “secretos” con los lectores de Mangaes, y si alguno no sabíais lo que voy a contar, espero que os pueda ahorrar parte de las incomodidades y angustias inherentes a un viaje de tantísimas horas.

La gente suele conformarse con el asiento que le toca al realizar la reserva o, como mucho, trata de elegir ventana o pasillo según sus preferencias. Sin embargo, no todos los asientos son iguales, ni muchísimo menos. Los hay que no se pueden reclinar, por tener detrás una pared o los baños; ¿os imagináis un vuelo de diez horas en un espacio similar al de un ataúd sin poder estirar las piernas ni reclinaros más que unos centímetros? Pues mucha gente ha tenido que sufrir un viaje en esas condiciones, pagando lo mismo que la persona que viaja reclinada.

Así que buscad cuáles son los mejores asientos. Hay muchas páginas que analizan los aviones y muestran la distribución de sus asientos, explicando cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno. A mí me sirvió particularmente Seatguru, pero hay un montón de páginas similares.

Algunos asientos nos permiten estirar las pierna completamente porque no tienen a nadie delante, otros tienen un par de centímetros de separación más con el vecino… elegid cuál os conviene según vuestros gustos. No os olvidéis de comprobar los asientos de ambos aviones, tanto de aquél que os lleva al aeropuerto de escala, como del que os lleva hasta Japón.

En este tipo de páginas también podéis comparar los servicios y equipamientos que ofrecen cada uno de los aviones de la compañía que os interese. No os canséis de buscar hasta tener claro que las características de vuestro vuelo son las mejores posibles. Posiblemente varios operadores os ofrezcan precios similares y podáis decidir atendiendo a las condiciones interiores del avión.

Hay cosas que pueden ser un poco más difíciles de encontrar que otras, y también os aconsejo que utilicéis foros de viaje como el de Los Viajeros, ya sea para consultar los muchísimos comentarios útiles que os podéis encontrar en ellos, o para postear vuestra experiencia o preguntar, de verdad que hay gente muy maja que hará todo lo posible por ayudaros.

Para daros una pista de lo que puede ser interesante investigar, os comentaré algo acerca de mi limitada experiencia en el asunto de los vuelos intercontinentales.

Mi primer viaje a Japón fue operado por Spanair/Iberia hasta Londres y desde Londres hasta Tokio por la Japan Airlines (JAL). El segundo viaje fue operado íntegramente por Finnair, con escala en Helsinki.

Como sin duda sabréis muchos, los vuelos intercontinentales incluyen, en la cabecera de todos los asientos, una pantalla en la que se ofrecen películas, series, música, videojuegos… Puede ser interesante que comprobéis cuáles ofrecen películas con subtítulos en inglés o castellano, por ejemplo. En el sistema de entretenimiento de Finnair, la mayor parte de las películas eran en idiomas orientales con subtítulos en finlandés, lo cuál me limitó bastante el visionado.

Sin embargo, el sistema de entretenimiento de Finnair es muchísimo mejor en calidad, cantidad de opciones y funcionamiento que el de Japan Airlines, y os aseguro que no es un asunto menor poder pasarte el rato viendo Tom y Jerry o jugando al ajedrez de cara a poder superar un viaje de tantas horas.

Siguiendo con la comparativa, el personal de la JAL era mucho más amable que el de Finnair y los asientos bastante más cómodos, dando una sensación de espacio ligeramente mayor.

Esto sólo es un ejemplo de posibles diferencias que pueden resultar de importancia a la larga. ¿Qué criterios son los que os pueden decidir por una compañía u otra? Tendréis que pensarlo por vosotros mismos, pero no os canséis de comprobarlo, ni de preguntar y cotejar todo lo que podáis. Merecerá la pena.

El horror de los vuelos intercontinentales.

No hay consejo que valga para evitarse la angustia de un vuelo intercontinental; a no ser que tengáis el dinero por castigo y podáis pagaros la injusticia clasista de los asientos Business o de primera, vais a pasarlo regular en el mejor de los casos, y no desdeñéis que vuestro viaje a Japón se convierta en una experiencia de auténtica pesadilla. No exagero. Yo no tengo ningún problema de claustrofobia, no me aburro en los viajes, no me mareo… y aún así le cogí un poco de aprensión a repetir experiencia. A poca mala suerte que tengáis –enfermedades, retrasos, problemas con el equipaje…- el vuelo puede ser terrible.

Así que daré alguna recomendación acerca de un par de temas importantes, el jet lag y las comidas. No os podré evitar la posibilidad de que sufráis un mal viaje, pero quizá leerlo os resulte de alguna ayuda.

1) El famoso tema del jet lag. Es una descompensación que se produce en el cuerpo al chocar los ritmos internos de sueño y alimentación con los propios de estar en avión durante mucho tiempo, cruzando además diferentes franjas horarias. Es prácticamente seguro que algo de jet lag os va a afectar, así que no hay que darle demasiadas vueltas: los efectos son fatiga, irritabilidad, desorientación, confusión –incluso dificultad para hablar… Estas molestias os van a ocurrir casi seguro, pero hay gente que incluso tiene diarreas, vómitos…

No es un tema para tomárselo a broma. Los consejos que suelen darse para evitar el jet lag vienen muy bien resumidos en esta web. El punto más importante es acostumbrarse desde el principio a los nuevos ritmos horarios, los del país de destino. Si en Japón vamos a despertarnos a las 7 de la mañana y dormirnos a las 10 de la noche, pues intentemos vivir así, ajustando el reloj a ese horario y siguiéndolo en el avión, incluso antes de volar. Hay otras recomendaciones muy útiles en el enlace, como beber mucho agua o realizar ejercicios dentro del avión.

Mi consejo particular para minimizar el jet lag. Ojo, es muy personal, pero a mí me ha servido bastante bien. No os preocupéis demasiado por el asunto. Haced todo con mucha moderación. No conviene pasarse todo el vuelo durmiendo, pero algo hay que dormir; no comáis mucho, pero si no tenéis hambre obligaos a comer aunque sea lo mínimo; id al baño lo más posible aunque os dé pereza; no estéis todo el tiempo mirando a las pantallas… levantaros muchas veces, caminad, haced estiramientos…

Y si os preocupa el asunto o sois de constitución débil, os mareáis con facilidad, tenéis problemas gástricos… hablad con vuestro médico antes de embarcar. Va en serio.

2) Las comidas a bordo. No es un tópico, ni saco el tema para hacer los típicos chistes. Las comidas en clase turista son, en general, una bazofia asquerosa, y eso siendo generoso. Hay algunas mejores que otras, en Finnair la comida es malísima y en JAL es bastante mejor, pero en general es de auténtica vergüenza lo que sirven en los aviones.

Una práctica útil es la de llevarse comida a bordo, y bebida –si la podéis colar, aunque no recomiendo contravenir ninguna ley, claro está-. Aconsejo subir con frutas, frutos secos y caramelos, eso por lo menos. No estaría de más que llevaseis con vosotros también bocadillos, ensaladas…

Yo he visto a gente muerta de hambre taparse la nariz al llegar el carrito con la comida y tirarse varias horas sin comer nada simplemente por el asco que da lo que sirven. Esto no siempre es así, a veces la comida es razonable, pero el riesgo de que sea insoportable es muy alto.

A pesar de ello, no podéis quedaros sin comer, así que coged siempre la comida que os den, aunque parezca asquerosa. Podréis aprovechar el agua, quizá la ensaladita que lleve, el postre y el bollo de pan, que generalmente incluye mantequilla.

Especialmente si sois de estómago débil y el olor de la comida es fuerte no destapéis el envoltorio que cubre el plato principal, la sorpresa puede no ser agradable. Si os ofrecen cosas que lleven curry o que puedan ser fuertes, ni de coña, elegid el plato que tenga el aspecto más ligero.

A veces el hambre nos engaña. Yo he devorado en estos vuelos platos que realmente no habría comido en otras condiciones, y a mí me supieron a gloria bendita. Pero a las pocas horas te arrepientes de haberlo hecho. Si lo que os han servido no os inspira confianza absoluta, comed sólo un poco, aunque os quedéis con hambre.

Por si, a pesar de todo, os ponéis enfermos a bordo -una experiencia que he visto de cerca y que no se la deseo a nadie, pero que es bastante habitual-, no olvideis llevaros todo aquéllo que os pueda servir. No sé, un pañuelo aromatizado con algo que sepáis seguro que os relaja, los medicamentos necesarios, un antifaz para que no os moleste la claridad, bolsas para el mareo... en fin, sed precavidos.

Y no olvidéis nunca que os están timando. Los vuelos son un robo gigantesco, y hay que tenerlo muy presente. Así que llamad al personal aéreo las veces que os de la gana, pedid bebida las veces que os apetezca, cuando os ofrezcan un zumo pedid el zumo, café y una coca cola; si algo no funciona poned el grito en el cielo… Es una pena molestar así a trabajadores que sólo buscan ganarse la vida, pero es que tenemos que exprimir al máximo las pocas atenciones que las compañías aéreas tienen con los usuarios, antes de que las quiten.

Por último (y no menos importante). Quizá tengas que denunciar a alguien.

Este apartado será breve, y basado en mi propia experiencia, pero conviene que lo tengáis muy en cuenta. ¿Qué hacer en caso de retrasos, cancelaciones, extravío de maletas… etcétera?

Guardad justificantes de absolutamente todas las incidencias que puedan ocurrir, conservad los tickets de lo que comáis en los aeropuertos; si hay algún problema, retraso, lo que sea, exigid todo tipo de comprobantes. De cara a una eventual denuncia toda información será poca, bien para recibir adecuada indemnización por los gastos acaecidos o para demostrar las irregularidades cometidas por la compañía.

Si, en el aeropuerto, los trabajadores de vuestra compañía aérea tratan de derivar los problemas a otro lugar, no hagáis caso: Quedaos ahí hasta que venga la persona encargada y si quienes te atienden aluden que deben irse no les dejes, monta el pollo, llama a la policía, persígueles a gritos… pero que te solucionen tus problemas antes de irse.

Llevad los derechos del pasajero, tanto los facilitados por tu compañía como aquellos explicitados por el Ministerio de Fomento. Los retrasos y los overbooking están a la orden del día, y pasar la noche en un aeropuerto no es nada inhabitual. En caso de cancelación las compañías están obligadas en la mayor parte de los casos a facilitar llamadas telefónicas, manutención y alojamiento a las personas damnificadas. Intentarán escurrir el bulto, así que, ¡mucho cuidado!.

En el próximo artículo hablaré ya de los hoteles en Japón y de la vida por allí en general. ¡Espero que estos consejos puedan resultarle de utilidad a alguien!

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Comentarios

Gelbros J3

Gelbros J3

Redactor

11/11/2009

Interesante artículo, no hay nada como conocer esta información y detalles de mano de alguien que se ha curtido en el campo de batalla :)

Pendientes quedamos de los otros 2! Porque, ¿quién de los que frecuentamos esta web no nos hemos planteado alguna vez EL viajecito, más o menos en serio?... Yo aún lo tengo pendiente, pero espero ir algún día y leer cosas así estimulan bastante.

Otsuka

Otsuka

Redactor

11/11/2009

Gracias, Gelbros.

En este artículo he "sobredramatizado" un poquito el vuelo para que la gente se lo tome en serio.
Si vas preparado y tienes un poco de cuidado, no pasa nada y el vuelo es simplemente bastante desagradable, pero como he visto a mucha gente pasarlo realmente mal, casi mejor exagerar las cosas para que quien coja el avión no se lleve ninguna sorpresa xD.

En los siguientes artículos la cosa será mucho más friki-otaku y orientada a curiosidades ^^

Ryohei

Ryohei

Fan-chan

11/11/2009

Un artículo muy interesante, sí señor. Habrá que estar atento a los siguientes ;)

chibisake

chibisake

Fan-chan

11/11/2009

Muy interesante el artículo. Eso sí, eso de que "todos los japoneses se desviven por ayudar..." ahí no estoy de acuerdo.

Si bien muchos, sea por su naturaleza, forma de ser o su oficio, te ayudarán en lo que sea, también puedes toparte con aquellos que no son tan amigotes, los que se cambian de asiento si un gaijin se les sienta al lado y, sobre todo ojo con estas personas que citaré a continuación, gente que no dudará un momento en tocarte un pecho con todo el descaro del mundo (en el caso de ser mujer, claro está). Tampoco es cuestión de alarmar a nadie ni mostrarle que Japón es tenebroso y lúgubre, sería una exageración tremenda por mi parte, pero si es bueno comentar esto para que la gente esté un poquito alerta, en especial las chicas, y ante los viejos o gente "un poco peculiar".

chibisake

chibisake

Fan-chan

11/11/2009

Por cierto, no conocía finnair, muchas gracias :)

Otsuka

Otsuka

Redactor

12/11/2009

Gracias, Ryohei y Chibisake :)

Respuesta a Chibisake:

Pues llevas razón, claro. También te puedes encontrar con japoneses muy bordes, salidos -hay un machismo estructural en Japón bastante más potente que en España- y por supuesto racistas.

Eso sí, los que tenemos piel blanca en Japón apenas encontraremos problemas, si comparamos con otros países, y a éso me refiero en el artículo. No hay nada comparable a la delincuencia que te puedes encontrar en, no sé, partes de México o en los parques de Madrid o El Raval en Barcelona. Incluso una mujer puede caminar tranquila de noche en Tokio; siempre te pueden pasar cosas, como en cualquier lugar del mundo, pero la seguridad es infinitamente mayor.

Pero desde luego está bien que me puntualices, porque en Japón también hay bastante racismo y machismo, y es bueno que los que viajen sepan que pueden tener problemas, especialmente si su piel es morena.

Aris

Aris

Fan-chan

23/11/2009

Muy interesante todo la verdad. No planeo hacer un viaje a Japón en un corto periodo de tiempo, pero sí quiza en un futuro ( espero que no muy lejano) y se agradece toda información útil que pueda dar la gente que tiene experiencia en estas cosas :)

reikurosawa

reikurosawa

Fan-chan

24/11/2009

Muy interesante el artículo,espero hacer un viaje decente a Japón algún día xD

Otsuka

Otsuka

Redactor

26/11/2009

Gracias por los comentarios.

En el próximo artículo ya pondré fotos de Akihabara, figuritas que me compré y todo éso ^^

Aunque en este primer artículo el viaje parezca muy duro, solo por ir a Akihabara merecería la pena ir en coche xD.

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