Mundos entre la vida y la muerte

Sin duda, es toda una lástima que en nuestro país apenas se editen obras de autores de manga clásico. Aunque se han editado los cómics más conocidos de Tezuka, muchas de sus obras todavía permanecen inéditas en España. Lo mismo ocurre con cómics de creadores de la talla de Shotaro Ishinomori, Takao Saito o Kazuo Umezzu, de los que apenas hemos visto una pequeña muestra de su trabajo. El manga clásico o de autor no resulta rentable para las editoriales y, en tiempos de crisis, el amante de este tipo de obras debe resignarse o buscar métodos alternativos. Así pues, es de agradecer la labor de ciertas editoriales que se atreven a apostar por autores poco conocidos para el público en general pero cuyas obras rebosan calidad y su aportación al mundo del manga ha sido significativa. Éste es, sin duda, el caso de Shigeru Mizuki.

Shigeru Mizuki nació en Sakaiminato, un pequeño pueblo pesquero de la prefectura de Tottori en 1922. Fue un niño curioso al que le encantaba comer, dibujar y soñar despierto con las historias fantasmas que le contaba una anciana de su pueblo. Con apenas veinte años es enrolado en el ejército japonés y enviado a la jungla de Nueva Guinea, donde vivirá una auténtica pesadilla: contrae la malaria, asiste a la muerte de la mayor parte de sus compañeros y pierde el brazo izquierdo en un bombardeo. En 1957, tras una vida ya demasiado rica en recuerdos y heridas, inicia su carrera como autor de manga, convirtiéndose en uno de los grandes narradores de historias de su país. Al igual que Tezuka, a lo largo de toda su obra Mizuki no ha dejado de mostrar su profunda comprensión del alma humana y la empatía que siempre ha sentido por todas las formas de vida. Mizuki es el autor del famoso Gegege no Kitaro, así como de obras como NonNonBa, Operación Muerte o Hitler.

En esta ocasión nos centraremos en 3, Calle de los Misterios, una recopilación de siete historias autoconclusivas que comparten entre sí el tema de la inmortalidad, la vida humana y la muerte. Al igual que en otras obras del autor, encontramos aquí la habitual presencia de espíritus, yokais y demás criaturas sobrenaturales que conviven con el hombre, ya sea apareciéndose a personas con facultades especiales o en sus propios mundos. En este sentido, las obras de este volumen muestran continuamente cómo nuestro mundo real es uno más de los muchos que existen y nuestra vida no se agota con nuestra existencia en la tierra, sino que tras la muerte continuamos viviendo de formas extrañas y desconocidas. Así pues, Mizuki nos ofrece una galería de historias en las que combina el misterio, el drama y el comentario social con unas pequeñas pinceladas de humor negro y una gran presencia de la fantasía.

La primera historia se titula "3, Calle de los Misterios" y es la que da título al volumen. En ella nos presenta a un científico empeñado en crear una medicina que alargue la vida humana y que, durante un viaje en taxi, se ve transportado a un extraño mundo. Allí le explican que cuando alguien muere en la tierra nace en ese mundo y que cuando alguien muere en ese mundo nace en la tierra, por lo que todos nos encontramos en un proceso circular de muerte y renacimiento. En "Al otro lado del aro", Mizuki narra una vivencia de la infancia de un personaje. Tras la muerte de la hermana de este personaje, él encuentra por casualidad un misterioso aro. Al atravesarlo aparece en un extraño mundo repleto de flores de gran tamaño y allí encuentra su hermana, todavía una niña pequeña. Ella no puede salir y se aburre, por lo que su hermano se queda jugando con ella. El chico sale a por juguetes pero, cuando vuelve, el aro ha desaparecido. El muchacho volverá a acceder una vez más a ese lugar pero nadie le cree cuando dice que ha visto a su hermana. El tiempo pasa y el chico se hace mayor. Justo el día en que se examina vuelve a aparecer el aro y el chico debe elegir entre visitar a su hermana o realizar el importante examen. Sin duda, este relato destila un cierto tono melancólico que emana del recuerdo de aquellos que mueren y dejan tras de sí una huella irreparable.

La siguiente historia, "El licor de la inmortalidad", combina lo sobrenatural con lo cómico. Unos monjes están preparando un licor que alargue la vida humana a partir de semen de gato. Cierto día, un ladrón entra robar y le dan a probar el licor para experimentar con él. El ladrón se vuelve inmortal pero ello trae efectos secundarios, pues será acechado por el fantasma de una gata gigante que se quiere vengar por la pérdida del semen de gato. "Los remolinos del mar" es una hermosa historia sobre un niño que vive en un pueblo pesquero en el que se cree que los morei-yassan, unos seres que habitan en el fondo del mar, ahogan a las personas. Los padres del protagonista murieron ahogados y él intentará descubrir la verdad sobre los morei-yassan. Como si estuviera en un sueño, el muchacho será transportado al fondo del mar por estos seres.

"Las tres calaveras" comparte características similares con los relatos previos, solo que aquí el traslado al mundo espectral lo provoca el propio protagonista al robar tres cráneos humanos. Debido a su maldición, cuando el hombre va al centro comercial visita una misteriosa cuarta planta que pertenece a una dimensión alternativa. En "La chica del último tren" asistimos a la relación sentimental entre un joven autor de manga muy pobre y una chica fantasma que le hace importantes regalos que son robados. Un amigo del joven intervendrá en su relación para evitar que el muchacho sea totalmente poseído por la muchacha o termine en la cárcel acusado de los robos. El último relato, titulado "Los monstruos massmedia", es una breve historia muy irónica sobre un autor de manga tan exitoso que incluso los monstruos le piden que dibuje obras para sus revistas, sometiéndolo a un verdadero infierno de trabajo y tiempos de entrega.

El estilo gráfico de Mizuki en esta obra se caracteriza por combinar una caricatura simple y poco detallada en los personajes, que parecen tremendamente sencillos y poco trabajados, con unos fondos muy elaborados, repletos de detalles y muy realistas. Este contraste hace que los personajes resalten sobre los fondos claramente. Si bien los personajes son sencillos y no resultan muy expresivos, los fondos tienen un acabado exquisito y en el caso de algunas ilustraciones a doble página encontramos una gran calidad de dibujo tanto por el diseño como por la imaginación desplegada en lo dibujado. El ritmo de lectura es muy ágil y fluido , pues encontramos viñetas de gran tamaño y con poco diálogo. La edición de Astiberri es bastante buena y encontramos un libro de buen taño, con un papel correcta y una impresión de calidad. Las onomatopeyas están traducidas en pequeñas letras bajo cada viñeta, lo cual resulta de agradecer. Quizás el único punto negativo sea el precio, un tanto elevado.

3, Calle de los Misterios es una obra interesante, ideal para seguir profundizando en el imaginario y el estilo de Shigeru Mizuki. No llega a estar a la altura de NonNonBa (probablemente el mejor cómic obra para iniciarse en la obra de este autor) pero estoy seguro de que su lectura será una grata experiencia para los amantes del cómic adulto, maduro y profundo.

Ficha técnica

Título: 3, Calle de los Misterios
Título original: Fushigicho Sanbanchi
Autor: Shigeru Mizuki
Género: Fantasía, drama
Traducción: Alberto Sakai
Editorial: Astiberri
Colección Sillón Orejero
Páginas: 240
Precio: 19 euros

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