Antes de analizar la película en sí voy a dedicar bastante espacio a comentar el momento artístico de Tim Burton y lo que cabía esperarse del nuevo encuentro entre la Disney y Lewis Carroll. Esta crítica es desmesuradamente amplia, pero creo que era necesario comentar muchas cosas para dar cuenta de la adaptación de una de las cumbres de la ficción fantástica occidental.

El ocaso de uno de los grandes: Tim Burton


Si esta adaptación cinematográfica de Alicia en el país de las maravillas hubiera tenido lugar antes del año 2000 nadie habría esperado menos de Tim Burton que una obra maestra de las que hacen época. Burton había encadenado una serie de películas soberbias:Eduardo Manostijeras, Ed Wood o Mars Attacks!... trabajos que marcaron estéticamente a toda una generación, como Pesadilla antes de Navidad, o que consagraron la versión definitiva de un personaje como Batman, cuyas versiones cinematográficas posteriores jamás han conseguido hacer olvidar la de Tim Burton.

Pero tras la notable Sleepy Hollow Tim Burton decepcionó a millones de personas con su adaptación de El Planeta de los Simios; convirtió una de las películas de ciencia ficción más impresionantes hechas en Estados Unidos en un pastiche hollywoodiense bochornoso, totalmente ajeno no sólo al espíritu de la versión original sino a las señales distintivas del cine del director norteamericano. DesdeEl Planeta de los Simios, Tim Burton ha alternado obras menores (La novia cadáver) con otras francamente mediocres (9, Charlie y la Fábrica de Chocolate) que, más allá de su deliciosa presentación visual, revelaban una pobreza de guión alarmante. Únicamente en Big Fish se pueden encontrar todos los síntomas de genialidad de Burton.

Alicia en el País de las Maravillas planteaba un reto perfecto para que el californiano superase su bache creativo. La historia de Lewis Carroll lo tenía todo para encajar en su universo narrativo: un mundo marcado por el surrealismo y la transgresión, lleno de posibilidades estéticas acordes con las tendencias del mundo gótico, visual y lolita, así como unos seres ambiguos ideales para desarrollar las típicas luchas burtonianas de personajes inadaptados. En definitiva, un conjunto expresivo mágico que encajaba a la perfección con el gran Burton, el que nos maravilló en los años noventa.

Lewis Carroll vs Walt Disney


El debate sobre el universo mental de la infancia se remonta al siglo XIX, y tiene mucho que ver con el proceso de recopilación de antiguas leyendas que tuvo lugar en Francia y muy especialmente en el clima de exaltación nacionalista de la Alemania ocupada por Napoleón. Los códigos narrativos provenientes de esta época (los hermanos Grimm, Andersen...) han pasado a nuestros tiempos como paradigma del cuento infantil.

Sobre esta fuente de leyendas recopiladas y de tradiciones orales construye la Disney sus principales películas -con unas gotas de plagio a Osamu Tezuka incluídas-, convenientemente expurgadas de cualquier rastro de las irreverencias metafóricas tan características de las tradiciones populares. Hay, en todo caso, una una notable excepción: la versión de dibujos animados de Alicia en el País de las Maravillas, creada en 1951.

No tiene mucho sentido extenderse acerca de la nefasta influencia que en la narración orientada al público infantil ha tenido la preponderancia de los estudios Disney en Estados Unidos, especialmente porque hay un elemento demasiado subjetivo en tal consideración. En todo caso, la Disney ha tenido un alto grado de responsabilidad en la difusión de guiones maniqueos que enfrentan al "Bien" contra el "Mal" en términos absolutos, cargados de moralina y de un mensaje ideológico muy conservador. La Disney considera que los dibujos animados son para niños -extremo que el anime japonés discute convincentemente-, espectadores pasivos a los que ofrece productos cerrados, teleológicos y que no plantean dilemas morales reales.Ello no quiere decir que la Disney haga malas películas. Pero incluso las más excelsas (Aladdin o Hércules) se presentan en esta versión simplificada y desproblematizada.

En cambio, en la adaptación animada de 1951 la Disney se limitó a seguir fielmente el argumento y el espíritu originales de Alicia (mezclándolo libremente con su segunda parte, A Través del Espejo) y logró una gran película, tanto visual como narrativamente.

Esta fidelidad redundó en beneficio del espectáculo propuesto, puesto que Lewis Carroll no es un autor cualquiera, sino que es uno de los mejores escritores de fantasía de su época. No sólo eso, sino que pertenece a la generación de autores que se tomaron en serio a los niños, que pretendían crear formas de arte que estimulasen su inteligencia y que les proporcionasen material literario de calidad. No fue el primero en hacerlo -él mismo cita a la española Elena Fortún como una de las grandes pioneras-, pero abrió caminos para escritores como C.S.Lewis, Michael Ende o Roald Dahl. Ese es posiblemente el mejor legado de Alicia en el País de las Maravillas, el impulso que proporcionó para que los artistas tratasen a niños y jóvenes como lectores completos y no simples receptores de tópicos y estreoetipos.

A pesar del declive de Tim Burton, ¿obligaría este respeto por el legado de Lewis Carroll a la Disney a realizar una versión razonable de Alicia en el País de las Maravillasen el siglo XXI?

Prácticamente con que hubieran llenado de carne y hueso los dibujos animados de los años cincuenta hubiera sido suficiente para hacer una obra notable.

2010: El triste final de un clásico de la literatura


Y digo final porque pasarán muchos años antes de que alguien trate de realizar una versión cinematográfica de Alicia que alcance el nivel de difusión de la que nos ocupa. En casi todos los sentidos, el rodaje perpetrado por la Disney y Burton consagrará la representación imaginaria de Alicia en el País de las Maravillas para el público masivo durante generaciones.

O quizá no. Es muy difícil que crítica y público se rebelen frente a las imposiciones de las grandes maquinarias propagandísticas de Estados Unidos, pero en este caso la película es tan rematadamente mala, tan falta de cualquier valor cinematográfico, que llueven quejas y lamentos sobre el trabajo de Tim Burton.

Planteamiento


Se parte de una premisa bastante original: Alicia ya no es una niña, sino una adolescente perteneciente a la nobleza que tiene constantes pesadillas con un mundo extraño, un conejo blanco y un sombrerero. La familia de Alicia pretende forzarla a un matrimonio de conveniencia con un hombre francamente detestable y la joven Alicia, en su momento de mayor apuro, acaba siguiendo de nuevo a un conejo blanco que la guiará en su regreso al País de las Maravillas.

Pero el mundo que ella había conocido en su infancia ha cambiado radicalmente, y la libertad de todos sus habitantes se ve amenazada por la tiranía de la Reina Roja. Acompañada por alguna de las criaturas que conocimos en su primer viaje y por otras nuevas Alicia emprende una aventura en la que debe conseguir que la Reina Blanca recupere el poder y reinstaure un período pacífico en el País de las Maravillas.

Argumento


A pesar de que el planteamiento resulta relativamente atractivo, el argumento arruina todo el ambiente surrealista y fantástico de la historia de Lewis Carroll, que se ve diluido en un enfrentamiento típico, tópico y absolutamente previsible entre la Reina Blanca y la Reina Roja. Los personajes no tienen vida ni personalidad ninguna, son comparsas que no se sabe muy bien qué pintan en el viaje de Alicia. Un viaje, por otra parte, en el que el espectador simplemente sabe que la joven va de un lado a otro por los decorados sin que le queden claros sus propósitos, motivaciones y sin que se muestre el tránsito de un escenario a otro. Personajes como El Sombrerero Loco -más adelante hablaremos de la interpreteación- aparecen en esta versión como seres planos y previsibles sin pizca de magia, si un ápice siquiera de la deliciosa ambigüedad que caracteriza la obra de Lewis Carroll.

Por decirlo rápidamente, el argumento de esta película es el mismo de Mulan, de Pocahontas... una historia de buenos contra malos que arrastra a todos los personajes y que reparte papeles sin el menor pudor: héroes y villanos, amigos y enemigos. El mundo narrativo de Alicia en el País de las Maravillas ha sido cruelmente desprovisto de todas sus características, no hay surrealismo, no hay magia, no es, en definitiva, Alicia.
No es que Tim Burton no lo consiga sino que, a todas luces, no lo ha pretendido.

A pesar de todo, aún cabría la posibilidad de disfrutar de un pastiche totalmente extraño al espíritu de Lewis Carroll. Una adaptación lamentable, un refrito comercial, pero quizá una buena película al fin y al cabo.

Guión


Si el argumento es malo y retuerce la intención original de Alicia, el guión es simplemente un auténtico despropósito impropio de supuestos profesionales. Cualquier persona que tenga simplemente unas nociones de guión o de narración, o cualquier buen aficionado al cine, podrá verle todos los trucos y defectos de construcción en esta película.

Para empezar, las oposiciones entre personajes se han construido a base de brochazos gruesos y burdos; el noble pretendiente de Alicia en el mundo real es un verdadero patán insoportable, la Reina Roja es un ser malvado -por desgracia, no se explota casi nada su carácter contradictorio- que quiere sojuzgar el mundo por despecho, acompañado por otro malo malísimo. En cambio, los padres de Alicia, el sombrerero o la Reina Blanca son paradigmas de virtudes y bondades. ¿Donde queda la ambigüedad de Lewis Carroll si hasta el gato de Cheshire toma partido sin mayores problemas, sin sustos ni sorpresas?

Lo peor es que el guión no se mueve hacia ningún lado. Las motivaciones no quedan claras, no se esboza ninguna historia creíble que justifique el viaje emprendido, los guionistas hurtan las transiciones en los viajes de Alicia, que de un fotograma a otro pasa de estar en el palacio de la Reina Roja al de la Reina Blanca. Incluso se habrían agradecido las transiciones en fundido de La Guerra de las Galaxias. En este despropósito de guión se nota exageradamente que los personajes se mueven al gusto de los creadores, no se percibe ninguna lógica en la narración, y el mismo sentido habría tenido que Alicia se enfrentase con la Reina Blanca, que hubiera muerto o que hubiese abierto un puesto de venta de crépes.

Estética e Interpretación


Poco que decir. Un mundo que da impresión vacía, prefabricada. Quizá es uno de los aspectos más decepcionantes, ni la ambientación ni el vestuario superan el aprobado. El único detalle que me parece digno de la enjundia de los diseños típicos de Burton es la vestimenta que se improvisa Alicia, pero vaya, por destacar algo.

La interpretación no es mala, aunque no hay ningún actor que descolle especialmente. Mia Wasikowska hace un papel muy interesante como Alicia, y Helena Bonham Carter está bastante bien como Reina Roja. Son posiblemente las actuaciones más sobresalientes.

¿Y Johnny Depp? Pues ver al pobre Johnny en el papel de El Sombrerero Loco, una de las interpretaciones que más se adapta a sus características, es un auténtico dolor. El personaje de El Sombrerero está diseñado de manera tan penosa, tan pervertido respecto de su esencia original, que ni siquiera un genio como Depp puede salvar el papel. Este Sombrerero Loco es un alma en pena que apenas tiene momentos del humor bizarro que le caracteriza y que termina siendo convertido en un héroe más de la Disney. Si un actor de menor calidad que Depp hubiera tomado este papel el ridículo habría sido monumental.

>Spoiler< Asistir al baile final de Johnny Depp es uno de los momentos más lamentables que he visto en la historia del cine. Sí, El Sombrerero Loco tiene que bailar, para Tim Burton. >Spoiler<

Conclusión


La adaptación de una de las obras centrales en la ficción fantástica occidental no se merecía esto, y me apetecía reflejarlo con una crítica detallada. La Disney y Tim Burton han cometido un verdadero atropello con la memoria de Lewis Carroll sin aportar ni un sólo valor cinematográfico digno de mención.

No puedo dejar de preguntarme lo que habrían hecho con un guión de posibilidades tan infinitas autores del anime como Satoshi Kon o Isao Takahata. El desprecio por la inteligencia del espectador del cine estadounidense ya nos ha destrozado obras como Dragon Ball, Alicia en el País de las Maravillas, ha pervertido el significado de clásicos de la ciencia ficción como Soy Leyenda... ¿Qué nos podemos esperar de las futuras adaptaciones de Akira o Full Metal Alchemist?
Prefiero ni pensarlo.

Ficha técnica

Alicia en el País de las Maravillas (2010)
Dirección: Tim Burton
Guión: Linda Woolwerton
Obra Original: Lewis Carroll
Música: Danny Elfman
Reparto: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Crispin Glover...
Productora: Walt Disney

Comentarios

Toshiki

Jueves, 06 de mayo de 2010 10:10:53

Teniendo en cuenta que desde que leí algo sobre esta película cuando la anunciaron ya hace tiempo, tenia puestas grandes esperanzas, concuerdo con que el resultado es una decepción tremenda a todos los niveles. Supongo que verla en 3D supondrá una ligera mejora a nivel visual, pero el dia en que el 3D se anteponga a un buen guión y unos personajes profundos, se acabará el cine.
Y lo del baile... Sentí una profunda vergüenza ajena en el cine.

Beren

Jueves, 06 de mayo de 2010 17:38:09

Estoy de acuerdo con algunos de las críticas expuestas en el artículo, pero en verdad, creo que hay opiniones muy encontradas sobre esta película. Hay críticos que la han alabado, por dotar al viaje de Alicia de una estructura narrativa de la que carece la obra original (pues recordemos que se trata de una historía orínica, y como tal, los acontecimientos se encandenan sin seguir ningún órden). A mi personalmente no me disgustó del todo, pero sí que esperaba alguna vuelta de tuerca en el guión, lo que, desgraciadamente, no llegó a ocurrir.

kaori-jmetal

Viernes, 07 de mayo de 2010 11:12:19

Excelente crítica. Estoy de acuerdo en todo. La película es tan absurda, anodina y está tan mal hecha que ni siquiera me enfadé al verla.
Remake de Satoshi Kon ya! :)

Gelbros J3

Viernes, 07 de mayo de 2010 12:42:26

También me parece que llevas mucha razón en tus observaciones. El guión es malo malo, y está plagado de burdos trucos. Sí me ha gustado artística y estéticamente, sobre todo algunas secuencias sueltas.

Creo que el gran error ha sido prescindir de la historia original e inventarse una especie de "segunda parte". Todos hubiésemos disfrutado más con, sencillamente, la versión de Tim Burton de Alicia en el País de las maravillas.

Y para mi gusto, están mejor varios actores digitales que muchos de los de carne y hueso... Lo digo en serio.

Otsuka

Viernes, 07 de mayo de 2010 16:53:03

Gracias por los comentarios.

Se me olvidó aclarar que no la vi en 3D, y cierto que supongo que mejora su nivel visual, pero vaya, desde mi punto de vista la eficacia de las nuevas técnicas 3D está muy sobrevalorada y no creo que cambiase gran cosa.

Sí, Satoshi Kon parece que nació para hacer la versión de Alicia xD.

En cuanto a lo que dice Beren, es cierto, hay gente que le ha encontrado muchas virtudes, pero creo que el nivel de críticas negativas es aplastante si lo comparamos con otras producciones similares. Si tenemos en cuenta toda la maquinaria propagandística que se puso en marcha, incluso las reacciones tibias o neutrales dan pistas sobre su recepción.
Por otra parte, la historia original de Alicia sí que tiene estructura narrativa aunque sea onírica. Las situaciones van "in crescendo", focalizadas en lograr que Alicia aprenda a manejarse en el país de las maravillas como requisito previo para su regreso. Es un hilo narrativo tenue pero eficaz.

La verdad, Gelbros J3, que yo casi agradezco que no haya hecho "esto" con la historia original, porque si Tim Burton hubiera hecho algo como lo del Planeta de los Simios creo que prendo fuego a la sala ^^
A mi la idea de la segunda parte me parecía interesante, porque permitía tomarse licencias creativas que no impedían un montón de guiños a la historia original. Pero en fin...

Y también creo que algunos actores digitales están mejor que los de carne y hueso. Desde luego, el conejo es mejor que el tipo que acompaña a la Reina Roja xDD

Herlock

Sábado, 08 de mayo de 2010 14:17:48

Estoy totalmente deacuerdo en que el Tim de los últimos años ya no es el que era. Estoy deacuerdo en que Alicia no es su mejor película, pero no todo me pareció tan plano como afirma Otsuka. Eso sí, la sensación de que nada tiene que ver con el cuento de Carroll te acompaña durante todo el visionado y verla en 3D no supone tampoco una mayor diferencia.

También diré que, según mi experiencia personal, el Burton de los 90 no era tan apreciado como se deja entender en la reseña y que Big Fish no es santo de mi devoción.

Sí me llamó la atención de la película de Alicia varias alusiones que se hacen a la infancia de la reina Roja y Blanca y esa sensación de que en cualquier momento la reina Blanca podría convertirse en verdadera villana (yo esperaba que así fuera, jeje) planea sobre la cinta, aportando un poco de la ambigüedad que falta en el resto de personajes.

Herlock

Jax

Sábado, 15 de mayo de 2010 09:26:58

Toda la película parecía dirigida únicamente a presentar una batalla al estilo de Narnia y que al final ni siquiera resulta una espectacular batalla o mínimamente emocionante.
En el fondo es el clásico concepto de Disney "bien contra el mal" en el que no hay espacio para los grises. O eres bueno o eres malo. Si eres malo mereces que te ocurra lo peor y si eres bueno al final todo se arreglará.
En cuanto a la Blanca, como dice Harlock plantea algo de ambigüedad pero no porque pueda convertirse en auténtica villana, a mí me pareció ya de por sí la más perversa de las dos hermanas. Su actitud de "yo soy muy buena y pacífica así que id vosotros a derramar sangre (ya sea la del enemigo o la vuestra) en mi lugar que yo no puedo" resultaría desconcertante si de verdad fuera buena y pacífica. Así que algo no cuadra en la historia.

A parte de todo esto, se supone que un cuento de estas características, en el que se plantea desde el inicio un conflicto en la vida de la protagonista y se la lleva en una especie de ciaje iniciático con el objetivo de que al final regrese más segura de sí misma, lista y, en definitiva, madura, debería hacer evolucionar al personaje a lo largo de la trama. En ningún momento observé esa evolución en el personaje de Alicia. Lo único que parecen buscar todos los personajes es que ella recuerde que una vez estuvo en el País de las Maravillas y, de algún modo, eso la convierta de golpe en una heroína en lugar de convertirla en heroína durante la propia historia. La única lectura que puedo sacar de ahí, por buscar una, es que al recordar cómo era de niña rompa con las imposiciones y los encorsetamientos (figurados) de la época en que le ha tocado vivir, en la que las apariencias lo son todo y una chica de su edad debe saber cuál es su lugar y su objetivo en la vida (casarse con un buen partido y aparentar). Éste actuar de forma más infantil, descarada y valiente cuadra bastante con una película de Disney y le daría cierto sentido, pero aun así cuesta encontrar motivación en Alicia para hacer lo que hace excepto la de que tiene un corazón generoso o algo por el estilo. Si esta era la historia, les salió mejor en "Hook" al hacer que Peter Pan recuerde cómo ser un niño... Y ni siquiera era de Disney.

¡Me he mudado!

Lunes, 20 de agosto de 2012 22:40:52

necesito la pelicula narrada

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