Este verano llegará a la gran pantalla la última película del director Tim Burton, "Charlie and the chocolate factory", adaptación del libro del mismo nombre, obra de Roald Dahl. Si nunca habéis tenido ocasión de leer dicha novela, ahora es un buen momento para ello.
Roald Dahl es un escritor galés que se hizo popular con sus relatos para adultos llenos de misterio, fantasía y como reza una de sus obras más famosas, llenas de "Historias imprevistas". Precisamente con ese mismo título, se hizo una serie televisiva donde, en cada episodio, se nos relataba una serie de historias fantásticas autoconclusivas en las cuales el argumento daba un giro inesperado en el último momento dejando al espectador desconcertado. Como prólogo y epílogo de cada una de ellas, Dahl hacía una breve aparición presentándonos con ironía el tema sobre el que giraría la historia, acabando siempre con una moraleja macabra sobre lo que podría pasarnos si hiciesemos las cosas como el protagonista de cada capítulo (y la verdad es que casi siempre acababan muy mal...).
Precisamente el sarcasmo y el uso de una crueldad excesiva (políticamente poco correcta) cuando el autor "castigaba" a los personajes que considerase habían sido "malos" en sus obras, hizo que los niños devorasen sus libros cuando éste dió el paso de aventurarse en la literatura infantil. Prueba de ello es que "James y el melocotón mágico", "Brujas" y "Charlie y la fábrica de chocolate", han pasado todas a tener versión en celuloide haciendo a su autor, uno de los novelistas infantiles más mediáticos del mundo.
El libro que nos ocupa, narra la historia de Charlie Bucket, un chico de buen corazón que vive en una situación de extrema pobreza junto a sus padres y sus 4 abuelos. Cuando están a punto de morirse de hambre (literalmente), ocurre el milagro. Charlie decide gastarse su última moneda en una chocolatina de la marca Wonka, con tal fortuna que encuentra una de las 5 papeletas doradas con las cuales, el poseedor podrá visitar la fábrica de chocolate más grande y misteriosa del mundo. Allí conocerá a Willy Wonka, el extravagante director de la factoría, y al resto de los 4 chicos afortunados. Comenzará así un periplo fantástico por los enormes recovecos de la fábrica, durante el cual, aflorarán los vicios y malas costumbres de cada uno de los niños, provocando una serie de incidentes "desafortunados" que propiciarán que no todos acaben con buen pie la aventura.
En resumen, literatura infantil, no apta para menores de 11 años pero aptísima para el resto de edades, cuanta más, mejor.
Charlie y la fábrica de chocolate. Madrid: Alfaguara, 1978 (Juvenil Alfaguara; 15)
Ilustraciones de Faith Jacques. Traducción de Verónica Head.
Charlie i la fàbrica de xocolata. Barcelona: La Magrana, 1985 (El Petit esparver; 10)
Ilustraciones de Faith Jacques. Traducción de Núria Roig.
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