En el CityTv, a las 21h, cada noche, nos ponen a prueba de una manera que se podría calificar, sin demasiados esfuerzos, de estoicismo peripatético.
Este canal, en su esfuerzo de llegar más y mejor al público, ha apostado por reforzarse con caras conocidas de cadenas nacionales. Es esta una política que viene siguiendo desde hace un tiempo con las más diversas fortunas. Un ejemplo de esto es la incorporación del orejón habla-rápido en un programa de sobremesa llamado ‘Sálvese quien pueda’, rueda de reconocimiento de cuanto freakie pase por la senda en que Juan Tamariz todo lo ha sido.
Bien, este programa parece haber copado el total del capital de la cadena para el verano pues, el otro programa de estreno, el que titula este artículo, franja horaria noche, vive de los desperdicios de la cadena, es decir, archivo y poco más.
Una jamona colaboradora del ‘Sálvese’ es la co-presentadora. Chica monísima, tiene la gracia y el arte de la improvisación junto con la inteligencia. Su acento andaluz apijado que recuerda a la ex miss España que del programa de ‘Cartelera’ en T5 que con tanta gracia caracteriza el actor Paco León. Más inetrés que ver si mañana enseña más muslamen o pechamen que ayer es su cometido.
El otro compinche es un tipo que parece Carlos Latre caracterizado como Javier Sardá y se supone que, por guión, es el gracioso. Un humor desfasado, basado mayormente en chistes gruesos sobre su compañera, los homosexuales, atributos sexuales y variantes, constituyen su mayor legado.
Antes había otro filibustero, lo que conformaba una terna que ni el tridente del Barça en la época de Rivaldo, Kluivert y Saviola, pero últimamente no lo veo, así que debe haber desistido en su empeño.
Habréis notado que no he comentado nada sobre la temática del programa. Es sencillo, no tiene demasiada. Los mamotrechos anteriomente citados van hilvanando, o eso creen ellos y su ¿equipo de guionistas?, videos de manera más o menos graciosa. Ya sea freakiadas o cosas de los 70 y demás.
El único interés que tiene es el del recuerdo pero el precio a pagar, es, en mi opinión, demasiado caro.


