Doraemon es uno de los animes más longevos de la historia, no solo en la televisión (donde debutó en 1979) sino también en el cine, con una película casi cada año desde 1984. Esta que pudimos disfrutar en cine y ahora en video y DVD es Nobita no dorabian nights (Las noches dorabianas - un intraducible juego de palabras entre "arabian" y "doreaemon" - de Nobita) de 1991.
La película empieza como un capítulo de la televisión, con un invento de Doraemon (los zapatos para entrar en los cuentos, ya vistos en TV) desencadenando una aventura, Nobita metiéndose en líos (hablando demasiado como siempre), Gian y Suneo actuando como abusones y la pobre Shizuka perdida en medio. Pero la cosa cambia cuando se dan cuenta que Shizuka no ha regresado del cuento de las mil y una noches y la madre de Nobita, enfadada con él para variar, ha quemado todos sus cuentos, por lo que no pueden volver a él. Cuando Doraemon encuentra una manera alternativa de entrar en él, Doreamon, Nobita, Gian y Suneo parten con la máquina del tiempo (y un guía robot del futuro, Mikujiro, bastante susceptible) en busca de su amiga, la cual lo está pasando bastante mal. En la Arabia del año 794, vivirán una de sus más difíciles aventuras. Aunque todo empieza bastante bien, pronto se ven perdidos en medio del mar y a Doraemon le han robado su bolsillo mágico, por lo que no tienen inventos mágicos del futuro que les vayan a sacar del atolladero. Condenados a atravesar el desierto a pie, Gian y Suneo mostrarán su cara más amable, rara vez vista en la TV, para finalmente encontrar al legendario Sinbad y sus colecciones de objetos mágicos (que incluyen varios genios, una alfombra voladora, un caballo de madera volador, un barco que navega por el desierto, bailarinas mecánicas y muchas cosas más), junto al cual tendrán que vérselas con unos malos de verdad.
Un detalle curioso aunque bien pensado es que, para entenderse, usan unos pastelitos traductores del futuro. Si bien es claramente la excusa para que la película sea en japonés, al menos no ignoran el asunto y hacen ver que los árabes del siglo VII hablaban japonés, como ocurre en muchas otras series.
A pesar que el diseño de los personajes no cambia respecto a los que estamos acostumbrados (aunque todos ellos obtienen trajes árabes en el proceso), técnicamente la película tiene, como era de esperar, más calidad de animación que la serie y los colores son más vivos.
La edición en DVD de Luck Internacional, sin embargo, deja bastante que desear. Aunque no tiene problemas de reproducción, solo tiene el audio en castellano y catalán (este último un punto que agradecemos los que estamos acostumbrados a ver Doraemon en TV3) careciendo del audio original japonés, que hubiera sido de agradecer, y el único extra es el trailer para cine de la película.
Doraemon y las mil y una aventuras es una película para grandes y pequeños, hayan visto o no Doraemon anteriormente. No es la séptima maravilla del cine, pero es una película bien hecha, entretenida y con esa magia que tienen los cuentos que siempre nos han hecho soñar.
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