El Agente de las Estrellas
Autor: John Scalzi
Edición Original: 1997 en Internet. Agosto de 2005 en Subterranean Press
Edición Española: Minotauro, Junio de 2010.
Formato: Rústica con solapas, 18 €
En España los aficionados a la ciencia ficción le deben mucho a la editorial Minotauro, pieza clave en la transmisión, más o menos aseada, de la obra de escritores como Aldiss, Dick, Le Guin, Gibson o Ballard. El Agente de las Estrellas se incluye en su línea de clásicos del género, y es una elección que parece razonable no sólo por el prestigio de la obra sino por la lectura fácil y agradable que propone John Scalzi, adecuada para todos los públicos, más allá del reducto de fans de la ciencia ficción.
Querría notar, aunque fuera de pasada, que la elección de clásicos del género por pate de Minotauro me parece simplemente fabulosa: El Hombre en el Castillo, El Fin de la Infancia, Galápagos, Hacedor de Estrellas, Más que Humano, Chocky… Obras renovadoras, famosas e imprescindibles, pero que suponen todas ellas un punto álgido en la creatividad artística del siglo XX. Por mucho que se empeñen "intelectuales" de todos los pelajes en separar ciencia ficción y "ficción seria", la realidad es que tales barreras sólo existen en la mente de ignorantes y críticos prejuiciosos. La ciencia ficción es uno de los focos de creatividad más potentes del negocio literario, y Minotauro tiene un papel meritorio en ello.
El autor
John Scalzi arrastra una carga que para muchos escritores sería una losa insuperablemente pesada: se le ha considerado, en más de una ocasión, heredero de uno de los grandes maestros de la ciencia ficción, Robert Heinlein. Esta comparación con Heinlein la ha provocado el mismo John Scalzi, quien destacó en los agradecimientos de la primera novela de su saga Old Man´s War que reconocía su deuda para con Starship Troopers, cuyo argumento homenajeaba claramente.
Heinlein, autor de clásicos imprescindibles como Amo de Títeres, Puerta al Verano o Agente Doble es, sin discusión, un genio a la hora de crear historias que atrapan al lector desde la primera página hasta la última. John Scalzi parece haber sido capaz de remedar el ritmo y agilidad de las narraciones en primera persona de Heinlein, así como el ligero toque de sofisticación "mundana" característico de los personajes del maestro.
Cabe destacar que El Agente de las Estrellas es, realmente, la primera novela de John Scalzi, escrita en 1996 y publicada online capítulo a capítulo a modo de práctica, en un formato un tanto experimental, hasta que la recepción positiva impelió a Scalzi a concentrarse en su consecución. Finalmente se publicaría en formato papel, aunque más tarde que algunas obras posteriores. Alguna de las características de esta novela parece responder a esta peculiar gestación, tanto para lo bueno como para lo malo.
Argumento
El Agente de las Estrellas es una comedia de situación, aderezada con pinceladas –muy tenues - de drama, que parte de la llegada de una entidad alienígena a la Tierra con la misión de establecer contactos diplomáticos que puedan garantizar una futura relación pacífica entre sus respectivos mundos. Estos extraterrestres bienintencionados son los Yherajk, y conocen bastante bien a la humanidad: durante décadas, han captado la emisión de señales radiofónicas y televisivas desde la Tierra. Así, no sólo han aprendido nuestros lenguajes sino nuestras costumbres, vicios y debilidades.
Pero los Yherajk se encuentran con el problema de que no saben si lo que los medios de comunicación dicen de la humanidad es lo que ésta quiere que diga, la realidad, una deformación interesada, anhelos, temores… o una mezcla de todo. De lo que no les cabe duda es de que en la Tierra la imagen, la presentación mediática, es un factor fundamental para causar una impresión positiva en la opinión pública. Así que contactan con uno de los más importantes productores de Hollywood para encomendarle que convierta el primer contacto de la humanidad con seres alienígenas en una experiencia asumible y beneficiosa para ambas partes.
El hecho de que los Yherajk sean una especie de criaturas más o menos viscosas cuyo sentido dominante es el olfato no ayuda demasiado a la tarea, como tampoco ayuda ciertas discrepancias fundamentales acerca de la vida, la muerte y el respeto a la independencia de los seres vivos entre la humanidad y los Yherakj. En todo caso, el productor encarga a Thomas Stein, uno de sus mejores agentes, la tarea de preparar una presentación adecuada para Joshua, el Yherajk encargado de efectuar el primer contacto.
Thomas Stein, un personaje creado en la más pura tradición de Heinlein, es un tipo duro, cínico y endurecido por su profesión, que consiste en luchar para que sus representados, más o menos talentosos, se abran camino en el hipócrita y traicionero fango de Hollywood. Pero también es un hombre de firmes convicciones morales, capaz de arrasar a patadas a quien se oponga en su camino mientras piensa en la manera de dar lo mejor de sí mismo por el bien de la humanidad. De su capacidad para empatizar con Joshua, el extraterrestre, dependerá buena parte de las futuras relaciones de la Tierra con el mundo estelar.
Opinión
Que El Agente de las Estrellas sea la primera novela de John Scalzi es bastante impresionante: es un texto ágil, lleno de inteligencia, plagado de momentos graciosos y situaciones interesantes. Los diálogos son rápidos, la sucesión entre escenas muy limpia y casi todo lo que pasa –durante, al menos, las tres cuartas partes de la novela- parece natural e inevitable, quizá el mayor mérito que se le puede otorgar a un novelista.
Además, el interés de la trama descansa sobre varias historias secundarias que en ningún momento se pierden de vista, enlazadas cada poco en un notable esfuerzo porque el lector no tenga dudas de lo que está pasando. En cada historia se plantean varios aspectos de la hipocresía y crueldad del mundo de Hollwyood que nos ayudan a contextualizar la problemática a la que se enfrenta Scalzi, pero que también enriquecen el carácter de los personajes implicados en esta historia. Alguna de las historias secundarias transcurre de manera cómica, pero hay varios momentos decididamente trágicos que contribuyen a añadir variedad a esta obra.
Sin embargo, este juego entre drama y comedia, por más que esté dominado constantemente por el humor, contribuye a deslucir la resolución de la novela, que se deshilacha en una conclusión bastante poco brillante. Desgraciadamente, John Scalzi no parece haber sido capaz de equilibrar historias muy serias –una subtrama sobre el Holocausto que arroja consecuencias importantes sobre personajes clave- con el tono cómico genérico. Su capacidad literaria, fuera de toda duda, consigue mantener el interés durante, diría, el 80% de la novela, sin perder un ápice de intensidad. Pero cuando llega el momento de atar los cabos toda la intensidad y profundidad emotiva alcanzada por Scalzi hasta entonces se diluye, dejándonos un final bastante anti climático.
Aún así, la novela es una obra sobresaliente, absolutamente recomendable y muy divertida. Scalzi es un sucesor más que digno del gran Robert Heinlein. John Scalzi se añade a la ilustre tradición de autores que han sabido enfocar el encuentro con alienígenas de una forma original, como Zenna Henderson en El Pueblo y Fredic Brown en Martians Go Home.
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