Desde el pasado Salón del Manga que el editor de Planeta cambió. A partir del 1 de noviembre Ana María Meca dejaría el puesto en lugar de Jaime Rodriguez, que anteriormente traducía algunas series de Glenat como Ikkyu o Sailor Moon.
Esta noticia en principio no tiene más trascendencia. Pero hay una serie de puntos que hacen de esta sustitución cuanto menos curiosa y sorprendente.
Es destacable que Ana María Meca se vaya de Planeta. Todavía no se sabe nada sobre el tema, pero lo cierto es que su labor no ha sido mala y que se ha notado que ha estado allí. Se ha mejorado en algunos aspectos y es probable que haya habido mil y una peripecias para que Ana María consiguiera sus propósitos.
Pero lo que más boquiabierto me deja es la asignación del cargo a manos de una persona que dice abiertamente que la mayoría del manga que se edita en España no le gusta. Con esta declaración de principios, huelga decir que el panorama que se vislumbra a corto plazo del manga editado por Planeta es realmente negro. Haceros a la idea: una persona a la que no le gusta el manga, que apenas ha tenido tiempo para saber cómo funciona todo y que está en el cargo de una de las editoriales grandes del país. Ya me diréis cómo se come eso. Fijándome en la gente que suele ostentar estos cargos, dejando a un lado la labor que llevan a cabo, veo que casi todos (por no decir todos) son personas a las que este mundillo les gusta. Son gente que est ahí por muchos factores, pero sobretodo porque les gusta el manga. Yo creo que para ser editor lo primero que hay que tener es una afición por el medio. Es algo así como ser dibujante de comics: si no te gusta no te vas a poner a dibujar... En este caso, pasa totalmente lo contrario. Nos colocan a una persona a la que no le va ni le viene el tema y que seguro que actuará con mucha profesionalidad, pero en este tipo de tareas la profesionalidad va acompañada de la pasión por la faena. Espero equivocarme, pero la cosa pinta muy mal... y se lo han hecho ellos solitos.


