Los contrastes culturales existentes entre naciones son, comúnmente, objeto de una especial atención, provocando en quien escucha una mezcla de curiosidad, jocosidad y asombro.
Pues bien: destilando el humor que estas situaciones presentan, Tim Ernst nos muestra -con carácter eminentemente autobiográfico- una buena colección de "extraños momentos" en Japón, a través de dos libros de viñetas: Gaijin y Gaijin II (After Shock). Gaijin es una palabra nipona que viene a designar al extranjero, al extraño o no-japonés, no exenta de sentido peyorativo: (¿recordáis el film Black Rain, por ejemplo?).
Ambos volúmenes fueron publicados en Japón por The Japan Times, recopilando los chistes gráficos publicados por el periódico Mainichi Daily News mediante una cuidada edición en blanco y negro.
Ernst es de origen californiano, aunque lleva viviendo ya unos 20 años en Akita (Norte de Japón). Imparte clases de inglés y colabora en diferentes medios. Sus tiras cómicas han aparecido en diversas publicaciones, entre ellas Asahi Newspaper, Comic News y Tokyo Weekender.
El primer libro, reimpreso decenas de veces, data originalmente de 1987, y en él se narran las peripecias y observaciones del desorientado visitante que en principio más le impactan o sorprenden, siempre desde el punto de vista de sus experiencias cotidianas. En total son 100 viñetas, acompañadas cada una de una breve frase, más o menos irónica, en inglés, que nos introduce en la situación. Los bocadillos de texto no suelen aparecer, pero los existentes también están en este idioma. Al lado del chiste, se ofrece un comentario de varias líneas en japonés sobre esa situación en particular, realizado esta vez desde la perspectiva oriental: Tommy Uematsu firma todos ellos. A veces se efectúan aclaraciones a pie de página sobre términos nipones transcritos "a la occidental" en algún bocadillo.
El libro se divide en bloques: Wow! Gaijin! (página 1), Incredible Nippon! (pág. 11), Gaijin´s Likes and Dislikes (pág. 47), Me no Speak Japanese (pág. 65), Yes, I AM in Japan! (pág. 83), y Oh, My Ulcer Aches! (pág. 101). Son 112, 124 contando incluso las cubiertas (tapa dura).
Nos es mostrado todo un abanico de elementos diferenciadores respecto de los precios en el mercado, las máquinas expendedoras, los días laborables que en occidente nunca lo serían, la comida, dificultades idiomáticas, formalismos...
En Gaijin II (After Shock) -98 chistes, primera edición de 1991, dedicado a Tommy Uematsu-, se profundiza en los factores de diversidad que atenazan tanto al recién llegado como al gaijin ya más curtido: el médico, la cafetería, los mosquitos, el tráfico, el servicio de correos... En resumen, también aquí podremos deleitarnos con las "meteduras de pata" del atacadísimo extranjero, de ésas con las que primero te avergüenzas mucho y de las que luego te ríes. Incluso Tim Ernst se ríe constantemente de sí mismo y de la imagen estereotipada de un gaijin tan irreverente como sufrido a merced de las chanzas ajenas (a las que él responde con una amable sonrisa prefabricada, o con la más absoluta de las inocencias).
Lo más destacable del segundo libro es que desaparecen los textos en japonés de Uematsu, y que el grafismo mejora, dando la impresión de un dibujo más limpio y controlado; pero no es en éste donde reside el encanto de los volúmenes, limitándose tan sólo a cumplir y servir de vehículo mínimo para la transmisión de un mensaje cargado de sarcasmo.
La división en bloques aquí es la siguiente: A Gaijin´s Trial and Tribulations (página 1), The Joys of Being in Japan (pág. 29), "Me Still No Speak Japanese" (pág. 51), Show Me the Way to Go Home (pág. 73), y "We ARE Gaijins!" (pág. 89). Son 110, 124 contando también las cubiertas. No se aclara en esta ocasión si se trata de una recopilación de trabajos prepublicados en el Mainichi, aunque parece lo más probable.
De algunas viñetas se desprende o deja entrever que el gaijin protagonista proviene de un país anglosajón, pero en cualquier caso el personaje nos hace partícipes, desde los detalles, de un Japón real en el que lo cotidiano tiene otro sabor para todos nosotros.
Tim Ernst ha publicado otras obras en The Japan Times: Defensive Japanese (How to respond to the rude, impolite, and insensitive), Japan Sketchbook (Chronicles of a Gaijin Cartoonist), The japanese: A field guide y su contrapartida Types: The Foreigners You Are Most Likely to Encounter, Or Be!. En estos dos últimos -de 1992 y 1994 respectivamente-, colaborando con Mark Marklew en los textos, se retratan también en clave de humor diferentes "tipologías" urbanas, tanto de japoneses (desde la "Office Lady" al actor samurai, pasando por la típica y sobreactuada periodista televisiva de pelo corto) como de los propios extranjeros residentes en ese país.
No se trata de manga, pero la facilidad de comprensión y la temática de los títulos podrían interesar a muchas personas atraídas por el modus vivendi y la cultura japoneses, de los que el manga es una importante muestra.
Para terminar, asomémonos al prefacio de Gaijin:
"¡GAIJIN! ¡GAIJIN! ¿Cuán a menudo me he vuelto a contestar a esa acusación? Para algunos, la palabra significa discriminación. Para otros, un yugo despectivo con el que ser sometido. Pero para mí, es una señal de distinción que exponer con honor. Un epíteto rendido con orgullo pero tomado a la ligera.
¿En qué otro lugar sino en Japón puedes caminar calle abajo dejando a tu paso niños boquiabiertos al borde de la histeria, colegialas de risa fácil llevándose las manos a la boca con fingida vergüenza (...)? ¿A qué otro lugar puedes ir en que tus errores son tolerados porque no se espera de ti que entiendas el lenguaje o la sociedad? ¡Te lo aseguro, como GAIJIN puedes ser algo especial sin practicar!
Este libro, así, está dedicado a todos los GAIJINS y sus amantes que no han agotado nunca el regalo del sentido del humor. Ellos son mis compañeros en el querido disparate humano que he recogido aquí. Estoy seguro de que os encontraréis a vosotros mismos en algún lugar de las siguientes páginas."