Nombre: Ghost in the Shell 2 “Innocence”
Duración: 99 minutos
Fecha de estreno: 15 de septiembre del 2004
Dirigida por: Mamoru Oshii
Guión: Mamoru Oshii
Basada en el manga de: Masamune Shirow
Diseño de personajes: Hiroyuki Okiura
Diseños mecánicos: Atsushi Takeuchi
Productores: Mitsuhisa Ishikawa y Toshio Suzuki
Música: Kenji Kawai
Producida por: Bandai Visual, Production I.G y Studio Ghibli
Al igual que Ghost in the Shell marcó un antes y un después en la historia de la animación, Innocence marca otro nuevo punto en la historia de este genero.
Ha pasado casi una década desde el estreno de Ghost in the Shell, y Mamoru Oshii pensó que la ocasión estaba madura para crear esta película, que con la excusa de hacer una secuela se convirtió en una obra maestra por méritos propios.
Los nombres que hay detrás de esta obra son impresionantes. Muchos de los colaboradores de la película original se reunieron para esta “secuela”. Mamoru Oshii repitió con el diseño de personajes, diseños mecánicos y música entre otros para intentar dar una sensación de continuidad. Volvió a contar con el afamado Studio I.G. para la realización de la película y esta vez además se añadió a un colaborador de excepción, nada menos que Toshio Sukuki. Con él el famoso Studio Ghibli se añadió a la producción de esta obra.
Innocence se basa en realidad en uno de los episodios del manga de Ghost in the Shell. Concretamente en el número 6, Robot Rondo. El argumento en realidad es cronológicamente anterior en el manga al que aparece en la película original, pero fue reescrito a fondo cambiando muchos factores, y a partir de éste se realizó el guión de la película que realizó el propio Mamoru Oshii.
En esta historia, unos robots destinados al entretenimiento sexual dan muestras de un mal funcionamiento, volviéndose violentos y atacando a sus dueños. Batou, un miembro de la sección 9, deberá dirigir una investigación para descubrir no solo por qué estos robots están funcionando defectuosamente, sino porqué estos mismos robots antes de ser destruidos muestran señales de contener un alma o "ghost".
En realidad, el nombre de Masamune Shirow aparece en esta obra como el autor del manga original. En realidad Mamoru Oshii es “el padre de la criatura”. Una película ambientada en el universo Ghost in the Shell pero que es en un altísimo porcentaje una obra propia de este director que vuelve con uno de los temas favoritos de Shirow y del propio Oshii, la definición del ser humano.
¿Dónde están los límites de la humanidad? ¿Cómo evolucionará? ¿Qué nos depara el futuro? La idea de que el hombre ha salido de lo que sería la evolución en el sentido biológico del término no es nueva. Ya hoy en día los humanos disponemos de medios de expandir nuestros conocimientos. Podemos comunicarnos a grandes distancias, movernos mucho más rápido que cualquier criatura viva. Almacenar ingentes cantidades de información y llevarla con nosotros. Eso es lo que podríamos llamar una evolución tecnológica. Cierto es que podemos sobrevivir sin teléfonos móviles, agendas electrónicas, ordenadores, Internet y otros artilugios artificiales. Pero no es menos cierto que esos aparatos cada día son más imprescindibles dentro de un “ecosistema” artificial que nosotros mismos hemos creado. Es solo cuestión de tiempo que muchos de esos artilugios sean implantados dentro de las propias personas. La medicina, la robótica y otras ciencias convertirán al hombre del mañana en algo más que un hombre, ¿o algo menos?
Esta película como la propia Ghost in the Shell plantea serios interrogantes y dilemas sobre nosotros mismos y nuestras relaciones con la tecnología. ¿Es un Cyborg menos humano que un humano? Obviamente no, ya que entonces el tener válvulas artificiales en el corazón, o reemplazos ratifícales en cualquier parte de nuestro cuerpo nos restaría humanidad. La definición de “humano” está ligada a nuestro cerebro, que es donde reside nuestro “yo”. Pero, ¿qué ocurre si ese cerebro es también susceptible de ampliación y manipulación? ¿Dónde reside en realidad el “yo”? ¿Tenemos un alma incorpórea o nuestro yo es solo un cúmulo de conexiones neuronales? ¿Qué ocurriría si pudiéramos duplicar artificialmente un cerebro por medios artificiales? ¿Tendría un alma? ¿Tendría un "ghost"?
Innocence se estrenó en los cines japoneses el 15 de septiembre de 2004, aunque ya se proyectó una premiere el 6 de marzo de 2004. La película tuvo un éxito extraordinario. Incluso en los USA, donde se estrenó poco después, alcanzó cifras increíbles para un film de estas características. Las críticas son de todos los colores. Desde algunas que la tratan de “obra maestra” a otras que la critican sin piedad.
Una de las razones para esas criticas es sin duda que nos encontramos de nuevo ante una obra "de culto". El desconocimiento del universo de Ghost in the Shell supone para el espectador un handicap muy fuerte en esta película. El no conocer la primera película agrava aun más la sensación de no saber qué ocurre en buena parte de la cinta. Si añadimos que en Europa muchos de los que la vieron en el festival de Cannes no cumplían ninguno de esos requisitos podemos entender fácilmente algunas de las peores críticas.
Técnicamente nos encontramos ante una película magnifica. La animación es todo un festival visual que bombardea al espectador con imágenes de una increíble definición. Los personajes contrastan brutalmente con unos fondos muy trabajados, dando una sensación de artificialidad que Oshii ya buscó en la primera película. La banda sonora de Kenji Kawai es una reescritura de la que hizo para la primera película.
El ritmo de la película es el que uno espera de este director. Nos muestra un paisaje a ratos oscuro, a ratos iluminado. Una película de cine negro con Batou en el lugar de Spencer Tracy. Un Blade Runner animado que planea de nuevo sobre los mismos conceptos, mezcla lo real con lo imaginario y momentos de gran lentitud con acción trepidante. El autor además de narrar una nueva historia, vuelve de nuevo al mismo camino recorrido en la primera película con las mismas preguntas, los mismos iconos visuales. Una reescritura de la primera película con la excusa de una secuela.
El tema musical que suena al final merece una mención especial. El tema Follow me interpretado por la cantante Kimiko Itoh es un tema muy querido por Toshio Sukuki que insistió en que apareciera en esta película. La música que acompaña a la letra es fácilmente reconocible en España por cualquier persona con un mínimo de cultura musical, ya que corresponde a uno de los pasajes del Concierto de Aranjuez escrito por el maestro Joaquín Rodrigo. No acaban ahí las aportaciones del Studio Ghibli. Observando con atención se pueden ver algunos detalles ocasionales que delatan una colaboración que ha ido mas allá de algunas pocas ideas como por ejemplo un paisaje que aparece en el despacho de Aramaki que parece haber salido directamente de La Princesa Mononoke.
La película aparecerá con toda seguridad en nuestro país, y su aparición en DVD es algo que se da ya por supuesto. Solo nos queda esperar las fechas.
Del mismo modo que no recomiendo Ghost in the Shell a los aficionados ocasionales al anime que solo buscan algo de diversión ligera, o violencia indiscriminada, Innocence es también una película para paladares delicados. Un mínimo conocimiento del universo Ghost in the Shell es imprescindible. Saber lo que ocurrió en la primera película lo es también, sobre todo a efectos de entender parte del desarrollo final de esta película.
Comentarios
Viernes, 22 de julio de 2011 01:37:09
cuan do vi la esta peli cula "sies que se le pu ede llamar asi" me quede sorprendida por que es una peli cu mui interesante os la rreconiendo
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