Título: Héroes aónimos
Título original: Mumei no hitobito retsuden
Autor: Hiroshi Hirata
Editorial: Glénat
Género: Gekiga, Samurais
Páginas: 304 páginas
Precio: 12 euros
El valor de la virtud
Hiroshi Hirata es uno de los creadores de cómic japonés de mayor edad que aún viven. Este autor, que nació el 9 de febrero de 1937, fue testigo de los bombardeos norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial así como de todo el horror y la miseria que trajo consigo dicha contienda militar. Él era apenas un niño cuando Japón inició su reconstrucción allá por los años cuarenta y cincuenta, práticamente por el mismo tiempo en el que el manga daba sus primeros pasos. Con el paso de los años, Hirata se fue aficionando al cómic y terminó especializándose en gekiga manga, es decir, historias dramáticas para lectores adultos. Hirata se centró en cómics de samurais repletos de crudeza y violencia, con obras como Satsuma Gichiden (que está siendo publicada en nuestro país actualmente) o Kuroda Sanjuroku-kei.
La obra que nos ocupa hoy, Héroes anónimos, es un volumen único en el que se recopilan varias historias independientes entre sí pero que comparten algunos rasgos. En primer lugar, todas ellas están ambientadas en el Japón Feudal, concretamente entre los siglos XV y XVII. Del mismo modo, estas historias comparten el hecho de que sus protagonistas son personajes reales que existieron de verdad pero que, por un motivo u otro, la historia no les ha hecho justicia. Hiroshi Hirata les rinde un homenaje especial al plasmar sus hazañas en las páginas de este cómic con la intención de honrar sus valores y virtudes. Y es que cada uno de los protagonistas de los capítulos de Héroes anónimos es un ejemplo de sabiduría, humildad, pacifismo, generosidad o austeridad. Así pues, armado con sus pinceles y una rigurosa investigación, Hirata nos ofrece la posibilidad de conocer estas anécdotas.
En la primera historia, titulada "Dokei-ne", asistimos a los intentos de un sabio dirigente por poner fin a las luchas de dos aldeas vecinas que se pelean por los peces de un río. En "La medicina milagrosa" observamos los intentos de un fiel sirviente por curar la extraña enfermedad mental de su joven amo, para lo cual no escatimará en esfuerzos ni sacrificios. La historia de "El perro rabioso" narra la resistencia de un cuidador de perros que, a pesar de haber sido sometido a una dura tortura, se niega a traicionar a sus compañeros. El capítulo de "El samurai deshilachado" incide en la importancia de ahorrar y no despercidiar nada. Así mismo, "Tumulto funerario" expone la hazaña de un pescadero que consigue que se otorgue al hijo de su señor un enterramiento apropiado. Dos de las historias se centran especialmente en dos mujeres excepcionales que destacaron por sus atributos nada femeninos. En "La madre forzuda" conoceremos a una señora de alta sociedad con una fuerza portentosa que, a base de combates de sumo, consigue evitar conflictos. Y "La excéntrica Rui" nos cuenta la historia de Rui, una mujer muy hábil con la espada que funda su propio dojo para transmitir los conocimientos de su padre.
Todas estas historias y algunas más ponen de manifiesto los aspectos más positivos del ser humano. El tono moralizante y didáctico de Hiroshi Hirata es más que evidente puesto que son numerosas las invitaciones que hace al lector para que tome como ejemplo a los personajes de sus historias. De hecho, cada capítulo viene acompañado por una página en la que el propio Hirata nos habla en primera persona y comenta la historia. En algunos casos nos habla sobre el proceso de investigación llevado a cabo para conocer más detalles sobre el personaje, proporcionando informaciones interesantes como la localización de sus tumbas o citando los documentos utilizados. Pero también observaremos al propio Hirata conversando con los personajes y explicando porqué considera que su historia debe ser conocida. El autor declara que el mundo actual está repleto de problemas y que nos iría bastante mejor si adoptáramos las virtudes de estos héroes anónimos cuyo coraje y humildad considera ejemplificantes. En este aspecto, Hirata manifiesta un espíritu filántropo, humanista y esperanzador similar al de Osamu Tezuka.
Todas estas historias presentan una gran profusión de detalles cronológicos, geográficos y sociales, por lo que nos permite conocer bastantes detalles de periodos concretos de la historia japonesa. Son varios los personajes históricos retratados y podremos descubrir aspectos curiosos de la vida y las costumbres del Japón. Dado que se trata de un comic para adultos, Hirata no escatima para nada los detalles más duros y realistas, por lo que encontramos mutilaciones, torturas, desnudos y decapitaciones. El estilo de Hirata se caracteriza por un dibujo muy realista con multitud de detalles capaz de plasmar a la perfección cualquier gesto, paisaje o acción. Resulta deslumbrante su dominio de la anatomía humana así como de las localizaciones interiores (habitaciones, casas, palacios). Con tantos años de experiencia dibujando manga sobre samurais, es evidente que Hirata ha alcanzado un nivel de absoluta maestría en el aspecto visual.
Las diez historias que componen el volumen único de Héroes Anónimos fueron publicadas en Japón durante 1991 y 1993 en la revista Mister Magazine de Kodansha, salvo la última de ellas. Este capítulo extra data de 1961 y es un añadido que nos permite comprobar cómo ha evolucionado el estilo de Hirata ya que se trata de una versión previa de la historia de "La medicina milagrosa". La edición que Glénat nos ofrece es realmente magnífica puesto que encontramos un papel de calidad con una impresión muy nitida, varias páginas a color, y un apéndice de lo más interesante en el que nos hablan sobre el autor y las historias recogidas. La traducción corre a cargo de Marc Bernabé, que hace una gran labor. Hirata es también un gran maestro de la caligrafía pero, dado que todos los textos han sido traducidos al castellano, el lector solo podrá apreciar la belleza de sus letras en los títulos de los episodios.
Para concluir, tan solo queda señalar que nos encontramos ante una obra entretenida que nos permite acceder a las pequeñas historias de grandes personas. Cualquier persona interesada en el Japón feudal o en las historias de samurais encontrará en Héroes anónimos un lectura de calidad, madura y realista. Se trata, en definitiva, de una obra altamente recomendable.
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