Kagetora el guerrero (título original Heaven & Earth).
Director: Haruki Kadokawa
Actores principales: Takaaki Enoki (Kagetora) y Masahiko Tsugawa (Takeda)
Basada en la novela de Chogoro Kaionji
Música de Tetsuya Komuro
115 minutos; 1991
Editada en España por Divisa Ediciones
Artículo originalmente publicado en el numero 2 de la revista Daisuki. Reproducido con autorización de su autor.
Cuando uno se pasea por unos grandes almacenes y se dirige a la sección de cine, espera encontrarse las películas americanas más actuales y que ofrecen un menor riesgo para el vendedor. Lo que uno no espera encontrarse es una película japonesa, ambientada en el siglo XVI y que narra un episodio importante dentro de la historia nipona.
Los japoneses siempre han sentido curiosidad por sus antepasados. Sea por el medio que sea (novela, manga, animación, cine etc...) los japoneses han querido profundizar en sus raíces y mostrar cómo eran antes y mostrar los acontecimientos que han forjado su idiosincracia (sean estos buenos o malos). Por eso no es de extrañar que haya películas como ésta, basada en una novela escrita por Chogoro Kaionji.
La historia
En el siglo XVI, Japón vive una etapa de inseguridad política, en la que los samurais se interesan por conquistar territorios, aún sin el visto bueno del Emperador. En la película, los protagonistas principales son dos: Kagetora y Takeda. El primero es el protagonista principal de la historia. Es una persona con una gran reputación que gobierna el territorio de Ichigo, una zona fértil y codiciada. Para hacerse con el poder de esa zona, tuvo un enfrentamiento contra su hermano, del cual resultó vencedor. Antes de ese enfrentamiento prometió que se olvidaría de los placeres mundanos si resultaba ganador. Takeda por su parte es un samurai ambicioso que intenta conquistar el máximo número de territorios con la intención de hacerse el amo y señor del país. Éste es uno de los puntos que se desarrollan, aunque no tanto como algunos esperábamos. Mientras que las intenciones de Takeda son de sometimiento de los territorios existentes en el Japón de la época, las intenciones de Kagetora son de unificación (o reunificación según se mire). Por eso al principio de la historia Kagetora es un líder más bien pasivo y con pocas ganas de entrar en reyertas. Las consecuencias le hacen actuar de forma contraria y por eso decide escaparse, huir, al no considerarse el líder adecuado para llevar a cabo su ideal. Unos vasallos van en su busca para detenerle y en ese momento aparece una tropa con Takeda al frente. A pesar de no percatarse de la presencia de su enemigo, uno de los esbirros de Takeda mata a un vasallo de Kagetora. Y esa acción hace cambiar de parecer a nuestro protagonista, el cual, impulsado por la ira comienza una guerra contra su némesis, consiguiendo al final la victoria, aunque la muerte, de Takeda.
Junto al argumento principal de la película, que sin duda es la guerra entre los dos protagonistas, hay un par de líneas argumentales interesantes a destacar. Por un lado, el gran amor no confesado por Kagetora. Él ama a Nami, la hija de uno de sus vasallos, Usami. Como ha hecho un juramento no puede demostrar sus sentimientos hacia ella. También está la admiración que siente por Usami, que es algo así como su amigo consejero. Llega un momento en el que Usami deja Kagetora, porque no estaba de acuerdo con su forma de actuar. De repente se le culpa de traición hacia su señor y Kagetora le reta a un reto a muerte, del cual sale perdedor. La muerte de Usami provoca que Nami se separe mucho más aún de Kagetora y una repentina enfermedad provoca su muerte. Este hecho provoca que Kagetora inicie el ataque final y consiga vencer. A parte de eso, la película se centra básicamente en el desarrollo de la guerra.
Opinion
Para ojos de "occidentales" pueden resultar curiosas algunas escenas de la película. Posiblemente no estemos acostumbrados a tanta parafernalia, tanta caballerosidad y todo eso. Al margen de estos "choques culturales", considero a la película como una buena demostración de cómo se desarrolló una historia tan ajena a la nuestra como es la japonesa. Uno de los aspectos que me gustaría destacar es el de la banda sonora, con una base central de piano y flauta, pero en la que encontramos temas con coros y algún instrumento de cuerda. Una música muy relajante (aunque parezca contradictorio debido al tema de la película). Sólo me resta agradecer a Divisa Ediciones la posibilidad de haber traído a nuestro mercado una película como esta y animar desde aquí a que las veáis. A quienes les interesa la historia japonesa les gustará.
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