La Espada del Inmortal
Autor: Hiroaki Samura
En Japón: Publicado originariamente en la revista Comic Morning
En España:
- Editorial: Glénat
- Formato: Tomo
- Páginas : 232
- Precio: 8,50 €
- Periodicidad: bimestral
Durante el pasado Salón del Cómic, Glénat lanzó una atractiva serie de novedades impresas relacionadas con el manga. Entre ellas destacó, sin problema alguno, la nueva edición de: La Espada del Inmortal. Recordado por los aficionados al Japón antiguo como todo un bombazo del mercado, este manga vuelve a las tiendas, esta vez, editado de manera muy correcta. Atrás queda una nefasta edición realizada por Norma Editorial, la cual además de ofrecer una calidad nula, quedó cortada sin llegar a su desenlace, lo que provocó la ira de todos sus lectores. Hemos tenido que esperar bastante tiempo, pero finalmente ha visto la luz, y debemos darles las gracias a otra editorial muy distinta: Glénat, quien desde hace algún tiempo, aporta a sus obras un cuidado muy atractivo. Por lo tanto, ya podéis tirar a la basura los doce números editados por Norma (os lo recomiendo, apestan demasiado), y hacer un espacio en la estantería para los doce tomos formato japonés lanzados, bimestralmente, por Glénat. Nos encontramos ante un manga poco valorado, desde su publicación en la revista Morning, se hizo con el corazón de los nipones, pero no logró triunfar como sí lo hacen otras series estilo Vagabond o Rurouni Kenshin. Una pena, puesto que tenemos ante nosotros un manga fenomenal, con un dibujo espléndido, y un hilo argumental de grandes sorpresas, aunque eso sí, alejándose del realismo plasmado en Vagabond.
La Espada del Inmortal es una obra de Hiroaki Samura, quien durante el año 1994 comenzó a publicar el manga dentro de la famosa revista Comic Morning. Tal creación le ha reportado premios y reconocimiento a lo largo de todo el mundo, puesto que él sólo ha logrado crear una fantástica historia, siempre sin olvidar, su particular estilo de ilustración. Pero hablemos de Samura. Nació en el año 1970 en Chiba, siendo un aficionado a los mangas desde muy pequeño, momento en el cual se fijó una meta: crear un nuevo género manga. No lo consiguió, pero tras enviar unas muestras de su trabajo a un concurso de Afternoon, consiguió atraer la atención de la editorial y hacerse profesional. Este autor es una persona curiosa, no está casado, no le gusta aparecer en público (piensa que lo importante es la obra, no el creador), y tiene como única afición, dibujar fotos eróticas de mujeres. Detalles de su vida al margen, su obra La Espada del Inmortal ha llegado a publicarse en países como Estados Unidos (Dark Horse), Korea, Francia o España, estando aquí editado, en dos ocasiones; pero a la segunda va la vencida.
El Manga
El hilo argumental de La Espada del Inmortal se sitúa en el Siglo XVIII, momento en el cual, los samurais todavía habitaban las calles japonesas, siendo un elemento imprescindible del país. Al comenzar la historia, conoceremos a Manji, un samurai sin señor (ronin) que viaja intentando realizar una meta que se ha fijado: matar a mil hombres malos. Si lo consigue, quizá su maldición desaparezca, puesto que desde hace un tiempo le persigue una pesadilla que a muchos samurais les gustaría sufrir. Junto a él conoceremos a Rin, una valiente joven que, en busca de venganza, viaja por el país, y quien, tras un bonito encuentro, pasará a ser la pareja de viajes del samurai antes mencionado. Ambos se encontrarán con un complicado objetivo, eliminar a los responsables de la muerte del padre de Rin, un samurai al que unos renegados mataron hace ya unos años. La mayor parte de la historia circulará alrededor de esta misión, Manji irá enfrentándose contra los malos, y Rin madurará poco a poco. Sangre, grandes diálogos, escenas de auténtica brutalidad, memorables combates de samurais, y una buena historia, todo reunido en un manga que hará las delicias de los más exigentes.
Alejándose del realismo total plasmado en Vagabond, Hiroaki Samura opta, en su manga, por incluir variados elementos de fantasía, siempre para incrementar el interés dentro del argumento. No serán detalles demasiado impactantes, pero sí ayudarán a la hora de plasmar brillantes escenas de combate; quizá en algunas ocasiones, poco reales. Se abandona la narración de simples combates realistas (golpes sectos, estrategia), para ofrecernos escenas donde Manji lucirá su maestría en diferentes artes, o en las que sus curiosos enemigos también podrán deslumbrar al lector. Pasando al estilo de dibujo, nos encontramos con una particular forma de dibujar, ya que Samura se decanta, en todo momento, por los trazos simples, rellenando grandes ilustraciones con tramas, y mostrando viñetas de auténtica belleza. Un manga como éste, que en algunos casos muestra un aspecto oscuro, con demasiados trazos diferentes, pedía a gritos estar editado de forma decente, puesto que en los tomos de Norma apenas se podía apreciar la calidad del dibujo.
Edición
Glénat pone a nuestra disposición una edición muy aceptable del manga, nada que ver con el producto editado por Norma hace unos cuantos años. En esta ocasión, el manga aparece en formato tomo japonés, siendo un reflejo muy parecido al de la edición original japonesa, la cual consta de 12 tomos recopilatorios (que irán apareciendo aquí de manera bimestral). Dotado de la doble tapa habitual en los tomos modernos, La Espada del Inmortal se presenta, desde la primera página, con una calidad de impresión y traducción dignas de cualquier otra obra maestra. La calidad de las páginas es bastante buena, siendo un papel blanco rígido que permite, sin problema alguno, disfrutar con las distintas tramas empleadas por Samura. En cuanto a detalles estilo onomatopeyas o títulos, Glénat ha mantenido en japonés todas las expresiones, lo cual no provoca ningún desajuste en el dibujo (siendo tan complicado, podría haber acabado mal). Pasando a los títulos, ese apartado sí ha sido traducido, pero el trabajo les ha quedado bien a los chicos de la editorial, así que no vamos a sacarle ningún defecto. Finalmente, la traducción ha cambiado respecto a la edición de Norma (ahora ha sido realizada por Marc Bernabé y Verónica Calafell), y el resultado tampoco es inferior al de la original, podemos estar contentos, y orgullosos de Glénat.
Conclusión
Hemos tenido que esperar un buen tiempo para poder leer en nuestro idioma La Espada del Inmortal. Norma nos dejó a medias, pero ya está solucionado. Quienes no lo conocieran por su edición original, tranquilos, estáis ante el momento perfecto para descubrir un manga de alta calidad gráfica y de historia apasionante. Si os interesa la cultura nipona, queréis un manga menos realista que Vagabond, y si ya estáis cansados de Rurouni Kenshin, ir rápidamente a buscar el primer tomo de La Espada del Inmortal. De todas maneras, es un producto también recomendable para quien siga disfrutando con las otras dos series mencionadas, por cantidad y calidad, no nos vamos a quejar.
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