La Montaña Mágica
Autor: Jiro Taniguchi
Editorial: Ponent Mon, 2009
Colección: Jiro Taniguchi
Formato: Color, Tapa Dura, 74 páginas. 16 €
La Montaña Mágica es la última obra de Jiro Taniguchi publicada por Ponent Mon –en una edición tan magnífica como acostumbra a brindarnos esta editorial-, y una de las raras incursiones del artista en el color, aportado por el concurso de Walter y Yuka. La Montaña Mágica es un amable relato de fantasía más orientado al público infantil de lo que es habitual en Taniguchi, aunque en el centro de la historia se mantiene su característico examen de los momentos en los que la vida de una persona cambia, para bien o para mal.
El autor
Jiro Taniguchi es uno de los mangaka más reputados de los últimos años, y lo es con toda justeza. Como dibujante su trazo limpio, sus personajes realistas y, ante todo, sus maravillosos fondos urbanos, virtuosos hasta la extenuación, aseguran un ambiente único a sus obras. Nacido en Tottori, es famoso por haber recreado en sus obras el ambiente de la capital de la prefectura con todo detalle, tanto en el presente como en el pasado. En obras como El Almanaque de mi Padre o Barrio Lejano se puede apreciar hasta qué punto Taniguchi conoce el material con el que trabaja en sus historias.
Si como dibujante es uno de los artistas más sólidos del panorama actual del manga, su labor como guionista es lo que le ha convertido en uno de los autores de comic más respetado del mundo. Sus obras abordan con profundidad los momentos clave en las vidas de la gente, sus puntos de inflexión. Taniguchi cuenta sus relatos con parsimonia, invita a la reflexión y a la nostalgia del tiempo perdido pero, ante todo, dignifica las historias de vida, la importancia de lo cotidiano y de los sentimientos, especialmente del amor.
Así, Taniguchi traza historias de introspección, en las que sus personajes sufren por sus errores del pasado y tratan de convertirse en mejores personas, pero sin grandes estridencias, con la naturalidad de la vida real. Los dramas privados se convierten, en manos de Taniguchi, en grandes historias cargadas de una épica sencilla que reconcilia a los seres humanos con sus raíces y consigo mismos.
La Montaña Mágica
En La Montaña Mágica el propio Taniguchi explica que pretendía hacer algo diferente, movido por su pasión por la novela gráfica europea, especialmente por la nouvelle BD. La creatividad, el poder del color y el formato ágil de la novela gráfica siempre sedujo a Taniguchi, ligeramente oprimido por las restricciones propias del manga, tanto técnicas como editoriales. Así, este comic podría considerarse un homenaje de Taniguchi a la novela gráfica que tanto le inspiró, o quizá sea el atisbo de una nueva dirección en la que se decante por obras más directas, que aprovechen opciones gráficas generalmente vetadas a los mangaka.
En el relato que nos ocupa se narra la historia de Kenichi, un niño de once años, y de su hermanita pequeña Sakiko. Su madre está enferma, aunque los niños desconocen cuál es el alcance exacto de sus dolencias. En el entorno de las zonas rurales de Tottori, los niños descubrirán a un animal muy especial en el Museo de Ciencias Naturales de la ciudad, lo que les llevará hasta un viaje mágico en el que puede haber mucho más en juego de lo que parece, en un principio.
Con un argumento tan sencillo como directo, Taniguchi se pone manos a la obra en un relato que quizá tenga ecos lejanos de la pasión de Miyazaki por la magia del mundo rural, sus criaturas y tradiciones.
Opinión Personal
La extensión de La Montaña Mágica parece no ajustarse al modo de narrar de Jiro Taniguchi. Sus sesenta y pico páginas escasas de historia no le permiten desarrollar sus redondos y complejos personajes, con lo que los niños protagonistas dan una impresión ligeramente deslucida, como si hubieran sido insertados a la fuerza simplemente para que el argumento se desgranase sobre ellos. Esto no se puede achacar a que el autor desconozca los entresijos del cuento, toda vez que en la colección de relatos breves El Olmo del Cáucaso demostró un dominio absoluto de este género tan difícil de manejar. La Montaña Mágica, por el contrario, adolece de la intensidad emotiva de sus relatos breves, en parte porque la trama fantástica parece dominar a sus personajes, cuyas motivaciones profundas parecen demasiado sencillas y arquetípicas.
Quizá no sea la extensión el principal problema de La Montaña Mágica, ni un argumento demasiado lírico para el público infantil, y demasiado previsible para los lectores adultos. Da la impresión de que Taniguchi ha intentado realizar un experimento, hasta cierto punto fallido, con el que pretende acercarse a modos de narrar más occidentales, cargando el peso del relato sobre la resolución de la trama, a diferencia de la tradición del manga “de autor”, en el que la evolución de los personajes lo es todo.
En todo caso, y a pesar de que no es una obra en la que Taniguchi brille demasiado, aún tenemos una historia emotiva y un narrador sobrio, eficaz y capaz de explotar todos los recursos visuales de los que dispone el guionista. Además, el dibujo es tan espectacular como siempre en Taniguchi. Si bien los fondos rurales no le permiten exhibir su amor por el detalle como en obras más urbanas, hay alguna escena plena de naturaleza exuberante que, literalmente, corta la respiración. Si acaso, creo que el color elegido no favorece al autor, y debilita la fuerza de su blanco y negro.
Por último, quiero insistir en la espléndida labor de la editorial Ponent Mon, que cuida sus ediciones con auténtico mimo, proporcionando un soporte de lujo para la obra de artistas cuidadosamente seleccionados. Incluso el precio me parece ajustado, habida cuenta de que tanto el papel como las cubiertas son de gran calidad, y de que se incluyen ítems como una entrevista muy interesante con Taniguchi.
Comentarios
Sábado, 09 de octubre de 2010 22:40:53
Gran reseña Otsuka, Felicidades =)
Ojalá los lectores tomen en cuenta que el precio corresponde a un gran autor, una buena obra y por supuesto un gran trabajo de edición por parte de Ponent Mon, lástima que por falta de consumidores esta editorial no siga editando más variedad de manga.
Lunes, 11 de octubre de 2010 16:37:33
Gracias Akhu :D
La verdad que sí que es una lástima lo de Ponent Mon. Hoy día parece que vale más importar cualquier cosa que esté de moda -sea shojo, ecchi o de peleas de cartas- sin preocuparse de su calidad. La apuesta de editoriales como Ponent Mon no suele estar bien recompensada, y, de hecho, su destino suele ser el cierre.
A ver si con "Cerebus" consiguen dar un buen pelotazo que les ayude a asegurar su continuidad...
Jueves, 28 de octubre de 2010 22:11:12
A este le tengo echado el ojo... obras como "El almanaque de mi padre" hace q no dude de su calidad, ademas con una buena edicion todo se hace mas facil (aunq sea un poco mas caro...)
Un saludo
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