Los yokai son un tipo de ser sobrenatural propio del folklore japonés. Bajo esta etiqueta podemos encontrar monstruos, espectros, fantasmas, objetos que cobran alma o incluso animales con poderes mágicos. Tradicionalmente las leyendas alrededor de los yokai e incluso su mera existencia sirvieron para dar explicación a los sucesos que no se podían entender, además de ser fuente de toda clase de relatos. El pueblo japonés siempre ha sido aficionado a las historias sobrenaturales y mantiene una relación ambigua en lo que respecta a la creencia en manifestaciones extraordinarias, por lo que no nos debe extrañar el gran número de obras de ficción (películas, series, cómics, obras de teatro, novelas) que se inspira en el mundo de los yokai. En concreto, el manga y el anime han utilizado frecuentemente a estos personajes hasta llegar a popularizarlos enormemente incluso fuera de Japón, como ocurrió con las obras de Shigeru Mizuki o Rumiko Takahashi.

La obra que hoy nos ocupa, Nura, el Señor de los Yokai, sigue esta estela y nos presenta una historia protagonizada por Rikuo, un joven estudiante de secundaria humano que resulta ser el nieto del Nurarihyon (un yokai con aspecto de anciano y con el poder de infiltrarse en cualquier casa, comer y beber lo que quiera, e irse sin ser descubierto). Nurarihyon es el líder de un clan de yokai que le obedecen pero él desea ceder su puesto a su nieto para poder jubilarse. No obstante, Rikuo no está por la labor de sucederle en tanto que desea vivir infiltrado entre los humanos sin desvelar la existencia de los seres sobrenaturales. Además, algunos yokais no están dispuestos a aceptar como líder a un humano como Rikuo (que solo tiene un cuarto de sangre yokai en su cuerpo) y pretenden atentar contra su vida. Rikuo, en apariencia un muchacho débil y pacífico, se transforma en un apuesto guerrero cuando su sangre despierta y bajo esta identidad promete convertirse en el líder de los yokai, por lo cual tendrá que realizar pactos rituales con sus sirvientes.

El género shounen probablemente sea el más formulaico, estático, rígido y reticente a introducir innovaciones de algún tipo. Así pues, la diversidad de obras es generalmente muy escasa y todos los títulos destacados terminan pareciéndose irremediablemente. En el caso de Nura, el Señor de los Yokai encontramos motivos que ya hemos visto en otros cómics (y mejor llevados) como la transformación del protagonista (Inu-Yasha), la ambientación en el universo de los yokai (Gegege no Kitaro) o el objetivo de convertirse en el líder de un grupo (One Piece). Incluso el dibujo recuerda un poco al de Ken Akamatsu, sobre todo en la construcción del personaje protagonista en su forma humana (muy similar al de Negima). A pesar de esta flagrante falta de originalidad (que muchos fans probablemente perdonarán), la construcción narrativa de la obra también presenta ligeros fallos en su planteamiento. Así pues, encontramos un protagonista poco atractivo e infantilizado (en su forma humana), un desarrollo atropellado de los acontecimientos que deja algunas lagunas, un uso excesivo de la casualidad, una división de los yokai en clanes bastante confusa y unos toques de humor simplón y poco acertado. Por ello, al menos en este primer tomo, resulta evidente la inmadurez del autor como narrador.

No obstante, debemos mencionar el acierto de Shiibashi por utilizar la mitología japonesa como marco de referencia para su obra. En el cómic encontramos muchos referentes al arte clásico japonés (de hecho, la ciudad donde transcurre la acción se llama Ukiyoe) y es evidente que se inspira en las fuentes gráficas de la historia del arte japonés para construir a sus yokai. Aunque algunos son representados de forma realista, fiel a la leyenda y con aspecto aterrador, otros han sufrido un rediseño ciertamente particular (como es el caso de Yuki-onna) para adaptarse al tono juvenil del cómic. Pero no deja de ser una lástima que el autor utilice a los yokai clásicos y más conocidos como meras comparsas y personajes secundarios del protagonista. De hecho, cuando la obra se centra en un yokai concreto y llega a explicar su historia y sus atributos (como en el caso de Zen), resulta más interesante.

En cuanto al dibujo, pues nos encontramos con ilustraciones trabajadas y un diseño de personajes bastante redondeado y sencillo para los protagonistas mientras que los yokai enemigos aparecen dibujados de forma más sombría, realista, detallada e impresionante. La narración gráfica es un tanto torpe y a veces nos encontramos con una sucesión de acciones inconexas. Las escenas de acción son muy rápidas, sin planificar claramente la batalla, de modo que da la impresión de que los combates se resuelven con un solo golpe, lo cual resta emoción al relato. Dado que el cómic juega con el contraste del héroe infantilizado y débil, son numerosas las viñetas en las que Rikuo aparece de forma caricaturesca. En general, la obra tiene un dibujo visualmente atractivo pero no llega a hacer un uso eficaz de la narrativa gráfica.

Nura, el Señor de los Yokai es una obra reciente que comenzó a publicarse en la revista Weekly Shounen Jump en marzo de 2008 después de que un one shot del manga ganara la tercera Golden Future Cup en 2007. Se trata de la primera obra serializada del joven autor Hiroshi Shiibashi, natural de Osaka, y hasta la fecha lleva recopilados 17 volúmenes. Nura ha conseguido cierto éxito, de modo que en 2010 se emitió la primera temporada de su adaptación al anime y también está en preparación un videojuego de lucha para Xbox 360 y PlayStation 3. La edición de Norma presenta las características habituales de sus cómics, con una buena impresión y la inclusión junto con el primer volumen de una caja de cartón para guardar la colección. Aunque es una edición correcta en términos generales, hubiera sido un detalle genial la inclusión de una especie de apéndice en el que se ofreciera información sobre los yokai, las tradiciones y los aspectos culturales que aparecen en el cómic, al igual que en Bakuman se incluía un glosario de términos relacionados con el manga y el anime.

Habiendo leído únicamente el primer tomo de la obra, tengo la impresión de que Nura, el Señor de los Yokai no deja de ser un shounen mediocre con más errores que aciertos. Supongo que la obra ganará en intensidad conforme avanza pero considero que, aunque no haya cubierto mis expectativas, puede que ciertos lectores sí que disfruten de este cómic de aventuras inspiradas en la mitología japonesa. Quizás los más jóvenes o los menos exigentes puedan pasar un buen rato con Nura, el Señor de los Yokai.

Ficha técnica

Título: Nura, el Señor de los Yokai
Título original: Nurarihyon no Mago
Autor: Hiroshi Shiibashi
Editorial: Norma
Formato: Rústica con sobrecubierta
Tamaño: 11,5 x 17,5
Páginas: 200
Color: B/N
PVP: 7,50€

Puntuación

Historia 5
Grafismo 6
Edición 7
6

Comentarios

Valoración media:

Handlo

Domingo, 04 de diciembre de 2011 12:55:44

Yo vi el primer capítulo del anime y este artículo lo clava: es demasiado infantil cuando "es" humano. Yo no le habría puesto tanta nota XD!

desco80

Martes, 06 de diciembre de 2011 21:55:56

muy buen articulo bien definido

Estrella04

Martes, 13 de marzo de 2012 18:01:41

Yo he visto hasta el capitulo 24 de la segunda temporada, y todo lo que mencionan es cierto. Cuando es humano es demasiado aburrido e infantil, las casualidades siempre son muy grandes y historia va muy rápida dejando lagunas y cierto detalles sueltos que hace que te pierdas en ciertas ocasiones. La verdad que la idea esta muy bien, pero falta trabajo, soy poco exigente asi que la disfruto igualmente xD

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