Una obra plagada de sensibilidad y amor por la naturaleza

Ernest Thompson Seton (1860-1946) fue uno de los primeros naturalistas, es decir, un hombre cuya principal devoción era desentrañar los misterios de la naturaleza salvaje para darla a conocer al resto del mundo. Seton, que creció y vivió entre Canadá y los Estados Unidos (con ocasionales visitas a Europa), sentía una especial fascinación por los animales en libertad, sus hábitats, los paisajes naturales y la vida de los nativos americanos. Dado su gran talento para la pintura y la escritura así como su capacidad para estudiar los ambientes naturales, Seton se dedicó durante la mayor parte de su vida a documentar la vida salvaje y compartir su amor por la naturaleza en sus numerosísimas obras.

Seton, el naturalista viajero es la biografía en forma de cómic que Ponent Mon editó hace poco. Se trata de un manga guionizado por Yoshiharu Imaizumi y dibujado por el genial autor Jiro Taniguchi, una pareja excepcional que combina su talento creativo para construir un cómic realista, interesante, ilustrativo, emocionante y con un gran nivel de ilustración.

Dada la gran cantidad de libros que Seton escribió sobre experiencias concretas de su vida, el cómic es profundamente fiel a los acontecimientos que este naturalista vivió. No obstante, debemos señalar que Imaizumi realiza un excepcional trabajo a la hora de guionizar cada uno de los volúmenes de Seton puesto que, en vez de presentar una narración lineal de la vida del protagonista, cada uno de los tomos que componen la serie se centra en un episodio concreto. Así, el primer volumen, que se titula “Lobo”, el Rey, nos presenta a un Seton adulto que viaja hasta Texas para ayudar a un amigo a cazar una manada de lobos liderados por “Lobo”, un especimen especialmente inteligente que sabe desactivar las trampas de los humanos y resulta de lo más precavido. Seton se enzarzará en una batalla de intelectos contra él y utilizará todos sus recursos para cazarlo. El segundo volumen, llamado El joven y el lince, se centra en la adolescencia de Seton y lo acompañamos durante su estancia en el rancho de unos amigos. Allí conoceremos las desventuras de Seton y el apogeo de su amor por la naturaleza al mismo tiempo que seremos testigos de las penurias de una lince hembra por dar de comer a sus crías. La falta de alimento hace que el lince se aventure en el rancho, por lo que Seton tendrá que utilizar todo su coraje para espantarla. El tercer volumen, Sandhill Stag, nos muestra a un Seton de unos veintipocos años que se encuentra estudiando pintura en Londres. No obstante, echa de menos el contacto con la naturaleza y decide viajar al rancho de su hermano en Canadá. Allí verá a Sandhill Stag, un portentoso ciervo macho con una gran cornamenta que lo fascinará hasta el punto de iniciar una persecución por atraparlo. Como vemos, cada uno de los tomos presenta narrativas cerradas en sí mismas y en todas ellas encontramos una estupenda ambientación así como una construcción muy detallada del carácter de Seton. Este personaje reflexiona en todo momento sobre la necesidad de conocer y proteger la naturaleza, aunque a veces se plantee dilemas morales sobre hasta qué punto el hombre tiene derecho a acabar con la vida de los demás animales.

Sin duda, el vehículo ideal para estos relatos es el portentoso dibujo de Jiro Taniguchi. Este autor, buque insignia de la editorial Ponent Mon, tiene un estilo característico que llama la atención por su aparente sencillez, su realismo y unos fondos muy trabajados. En Seton el dibujo de Taniguchi alcanza cotas muy altas de calidad en su plasmación tremendamente documentada de los paisajes y viviendas del siglo XIX en el continente americano. Así, sus viñetas harán que nos sintamos realmente inmersos en la naturaleza salvaje de los desiertos de Texas o en los espesos y profundos bosques de Canadá. Un punto tremendamente importante de esta obra es la caracterización de los animales. Las tres criaturas que sirven de antagonista a Seton en cada uno de los volúmenes (un lobo, un lince y un ciervo) aparecen perfectamente recreadas. De hecho, Taniguchi consigue dotarlas de una gran personalidad y, a pesar de que nunca abandona los cánones del realismo, podemos distinguir claramente las expresiones de miedo, rabia o dolor en los “rostros” de estos animales. De este modo, Taniguchi demuestra que su dominio de la ilustración es portentoso. También cabe señalar la narrativa tan fluida y suave que nos ofrece, desarrollando las acciones con ese ritmo tan característico de muchas de sus obras gracias al cual consigue que nos sumerjamos en el relato de forma plena.

Seton, el naturalista viajero fue publicada en Japón entre los años 2003 y 2005. La edición original consta de cuatro tomos pero a España sólo han llegado los tres primeros. El cuarto, donde Seton se enfrenta a un oso, no ha sido publicado en nuestro país. A pesar de que cada tomo presenta historias cerradas, hubiera sido estupendo poder leer ese cuarto volumen. La edición de Ponent Mon presenta un gran nivel y encontramos gruesos tomos de unas 280 páginas con solapas y papel de buena calidad. El precio de 18 euros puede parecer algo caro en comparación con las ediciones de otras editoriales pero lo cierto es que esta obra merece enormemente el esfuerzo de tal desembolso.

Así pues, se trata de una obra de gran calidad muy recomendable para todos los seguidores de Taniguchi así como para aquellos amantes de la naturaleza que disfrutan con historias sobre enfrentamientos entre el hombre y los animales. Sin duda, el estupendo guión y el gran dibujo hacen de Seton, el naturalista viajero un manga muy a tener en cuenta por cualquier aficionado al cómic.

Ficha técnica

Título: Seton, el naturalista viajero
Título original: Seton
Dibujo: Jiro Taniguchi
Guión: Yoshiharu Imaizumi
Editorial: Ponent Mon
Volúmenes: 3
Páginas: 280
Precio: 18 euros

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