O Saint Luminous Jogakuin como se la conoce también, es una serie... complicada de explicar.
Francamente, la serie me pareció rara desde un buen principio. Quizás algunos dirán misteriosa, pero no puedo quitarme de encima la impresión de que se trata de una serie mediocre en más de un sentido, a pesar de los nombres que la adornan.
La historia empieza cuando Kaihei, un joven estudiante de secundaria, recibe la noticia de que su abuelo ha muerto y le ha legado su puesto como presidente del colegio St. Luminous High School. Hasta ahí la cosa ya da que pensar, pero lo mejor viene cuando le dicen que se trata de un colegio femenino.
Viaja hasta esa escuela acompañado de su amigo Ryuuzou, a quien le parece que entrar en un colegio femenino es lo más cercano al cielo que uno puede estar. Pero los problemas empiezan nada mas bajar del tren que les lleva a esa escuela, ya que Kaihei ve a una chica deambulando por un bosque cercano con el uniforme de esa escuela. Él la sigue para preguntarle la dirección, y ella sigue andando sin decir ni palabra, hasta que llega a un lugar y... simplemente desaparece en el aire.
En la escuela, encuentra para su sorpresa que su nombramiento como presidente no es simplemente honorífico, sino que es efectivamente real y es confirmado por la directora (su abuela). También recibe un "busca" en el aparecerán periódicamente misteriosas "pistas" sobre lo que ocurre en la escuela. Quien las manda es otro misterio.
Kaihei intenta adaptarse a su nueva vida como presidente y estudiante en ese colegio, que tiene no solo unos profesores de lo más peculiares, sino también una orden de religiosas que ayudan en su funcionamiento. Su amigo se ve obligado a disfrazarse de chica para poder entrar en el mismo.
Lo que en principio parece un escenario perfecto para una serie de enredos y divertidas confusiones, se convierte en una serie francamente rara. Kaihei es visto por las estudiantes como una curiosidad, e incluso más de una intentará tontear con él. Las desapariciones continuarán sin que se pueda explicar el como ocurren, adonde van esas chicas desaparecidas. Incluso la serie finaliza sin que las cosas se aclaren demasiado.
El guión no es malo en su mismo, y la idea tampoco parece desacertada, pero la falta de una aclaración de los fenómenos y la conducta en ocasiones poco clara respecto a las motivaciones de algunos personajes hace la serie incluso más confusa. Aparecerán múltiples personajes, cada uno (o una) con su historia particular, con sus vivencias y anhelos. St. Luminous es una escuela especial, ya que intenta potenciar al máximo las posibilidades de sus alumnos, aunque en ocasiones estas choquen frontalmente con lo considerado "ortodoxo". En medio de esta extraña atmósfera, Kaihei se verá presionado por el consejo estudiantil para intentar resolver el misterio de las desapariciones y encontrar de nuevo a las desaparecidas antes del final del curso, si no quiere que el caso pase a manos de la policía (con el consiguiente descrédito y escándalo para la escuela). Una tarea que no es que sea difícil, es que sencillamente no hay por donde cogerla.
Imagino que a estas alturas estaréis un poco confusos. A mi me ocurrió lo mismo tras ver esta serie. Es bastante curioso que, habiendo un equipo creativo del calibre que tiene esta serie, se haya realizado una serie tan atípica y difícil de clasificar. Quizás sean mis gustos los que no acaban de hincarle el diente a esta serie, o quizás sea sencillamente que la serie no es desde luego algo a recordar. Las historias individuales están bien llevadas, e incluso pinceladas de humor como los intentos de Ryuuzou de hablar de forma "femenina" (unos chistes solo entendibles si uno esta versado en como hablan chicos y chicas), pero el conjunto general es francamente confuso y creo que incluso simbólico en muchos aspectos.
Los autores que están detrás de "esto" no son precisamente unos recién llegados. Puede que los nombres no os suenen mucho, pero tranquilos porque os haré un breve resumen de sus obras anteriores. Muchas de ellas auténticas leyendas de la animación.
El director de la serie es Tetsuro Amino, un hombre con experiencia a la hora de dirigir series. No en vano cuenta entre sus trabajos con obras del calibre de Idol Densetsu Eriko, Idol Tenshi Youkoso Yoko, Macross 7 o Iria – Zeiram.
El diseño de personajes (bastante bueno por cierto) es obra de Hisashi Kagawa. Otro peso pesado con experiencia en obras como SaiKano, Sailor Moon, Street Fighter Alpha o Vandread: The Second Stage en diferentes puestos de trabajo. Un "todo terreno".
El guión original es de Kenji Terada, autor de guiones como los de Wedding Peach, Cat´s Eye, Dirty Pair o Kimagure Orange Road.
La música en si no destaca especialmente, limitándose a seguir el curso de la acción (es obra de Mikiya Katakura ). Con todo merece una especial atención el opening de la serie, creado por Ali Proyect.
Para los que no estén muy puestos, decir que Ali Proyect es un dúo compuesto por Arika Takarano como cantante y Mikiya Katakura como compositor/arreglista. Por mencionar alguno de sus trabajos pondremos el opening de Noir o Clamp School.
La serie consta de 13 episodios (al menos es corta) que vieron la luz entre el 5 de octubre de 1998 y el 30 de diciembre del mismo año. La serie fue licenciada en Japón por Pionner y no tengo noticia de que se haya licenciado fuera de ese país.
No tengo esperanzas de que esa serie llegue algún día a nuestras fronteras. Como he comentado, se trata de una serie que pasó sin pena ni gloria por las pantallas, una muestra de que incluso los mejores talentos pueden en ocasiones crear algo que da una impresión general de no estar demasiado "pulido". Como ya he dicho, puede que sea sencillamente que mis gustos no van por ese tipo de series, aunque la verdad es que aún no he hablado con nadie a quien esa serie haya impresionado.
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