Takemitsu Zamurai
Guión: Issei Eifuku
Dibujo: Taiyou Matsumoto
Editorial: Ediciones Glénat
Edición Original: Shogakukan Inc., 2007
Periodicidad: Bimestral, 8 tomos, 222 páginas.
Takemitsu Zamurai nos llega de la mano de Ediciones Glénat, a cargo Issei Eifuku (guionista) y de Taiyou Matsumoto (dibujante), pero es la figura de éste último sin duda la que ha garantizado una recepción cuando menos expectante a la obra que nos ocupa. No en vano Matsumoto es el creador de Tekkon Kinkreet, anime de tintes apocalípticos y narrativa vanguardista que optó 2008 al Oscar por la mejor película de animación. Incluso la editorial reconoce la primacía ante los focos de Matsumoto desde la portada, puesto que su nombre destaca en una tipografía mucho más grande que la dedicada al guionista.
Apartado Gráfico
Así, buena parte de la curiosidad acerca de Takemitsu Zamurai se satisface asistiendo al desempeño de Matsumoto en los lápices, ante el cual –como era de esperar- difícilmente se puede permanecer indiferente: Taiyou Matsumoto ilustra la historia de Issei recurriendo a un estilo claramente inspirado en el tradicional ukiyo-e, siguiendo la estela de grandes artistas japoneses como Hokusai o Hiroshige. El arte de Takemitsu Zamurai destaca por su minimalismo, por la fuerte iconicidad de los personajes, casi caricaturizados, y por la sencillez del trazo.
No obstante, el dibujo de Takemitsu Zamurai no se puede resolver con la simple referencia al ukiyo-e. Se puede percibir la influencia de autores como Miguelanxo Prado o Moebius, autores caracterizados por su constante exploración de soluciones narrativas rupturistas o novedosas.
En esta obra Matsumoto cambia la violenta y cuasi surrealista expresividad de Tekkon Kinkreet por una composición mucho más sosegada; el contraste es muy llamativo, aunque hay que recordar que se puede observar una evolución estilística en obras posteriores a Tekkon, como Number 5 y Gogo Monster.
En cuanto al apartado gráfico hay que destacar la muy cuidada presentación con la que Ediciones Glénat ha distinguido a Takemitsu Zamurai, desde unas hermosas cubiertas hasta un papel de espléndida calidad.
Argumento y Guión
El guión de Issei Eifuku ha pasado bastante desapercibido para crítica y público, eclipsado por la popularidad del dibujante, pero también, quizás, por las escasas pretensiones que manifiesta, al menos en el primer volumen. Takemitsu Zamurai es un manga que recuerda sin duda a las jidai geki ("dramas de época", generalmente protagonizados por samurai del período Edo, muy populares en la televisión japonesa), especialmente en lo que hace a la caracterización de Soichirô Senô, el protagonista del manga.
Senô es un ronin que ha decidido abandonar su anterior vida sanguinaria -¿cuántas veces habremos oído esto?- y que sella su compromiso simbólicamente vendiendo su espada. Su carácter excéntrico e introvertido no le granjean excesiva popularidad, pero traba amistad con un niño, Kankichi Yoshibô; es a través de sus ojos que podremos descubrir que la misteriosa reserva de Senô oculta más maravillas de las que se podrían percibir a simple vista, y acompañaremos al ronin en diversas vivencias relacionadas con su nueva vida pacífica, pero también con el demonio interior que trata de controlar.
Aunque sea una historia de samurai, Issei Eifuku se centra en el lado más cotidiano de la vida de los samurai. No abundan las típicas peleas, que apenas actúan como anécdota dentro de una trama que, apoyada sobre su peculiar protagonista, nos muestra una visión contemplativa y relativamente costumbrista del Edo tradicional, en la que no faltan unas pinceladas de fantasía muy oportunas.
Opinión personal
Takemitsu Zamurai es un manga, en muchos sentidos, diferente. Como decía, el peso que la contemplación y la vida cotidiana tiene en la historia, en detrimento de espadas y peleas, distorsiona bastante lo que mucha gente podría esperarse de un manga de estas características. Por otra parte, y siguiendo con el guión, los toques fantásticos que adornan la historia le confieren una fuerte personalidad; de hecho, la posibilidad de un futuro desarrollo de estas insinuaciones relacionadas con la fantasía me ha parecido lo más interesante del manga.
El guión es, al menos en este primer tomo, bastante poco interesante en cuanto a los hechos concretos, pero muy sugerente por la presentación de los personajes y de sus motivaciones vitales. Especialmente llamativa es la insistencia en reflejar los pensamientos de los personajes, que contribuyen a pintar caracteres ricos y matizados, alejados de los estereotipos del género de espadas.
Pero, sean cuales sean las virtudes o defectos del guión, en donde se dirime el resultado final de Takemitsu Zamurai es en el dibujo de Taiyou Matsumoto, y en ese sentido a mí me ha decepcionado bastante.
El estilo ukiyo-e elegido me parece bastante apropiado para las exigencias de una historia pausada y reflexiva, pero creo que ha quedado un trazo demasiado flojo y descuidado; no sólo en los personajes, sino que también los fondos han sido dibujados con muchísima ligereza, en el mismo estilo, lo que produce cierta monotonía.
Pero el aspecto más flojo de Takemitsu Zamurai reside en la narración y la viñetación. Taiyou Matsumoto ha demostrado en sus obras anteriores que si bien compone muy bien cada viñeta, no es un gran narrador, no consigue dotar de un ritmo sostenido a la página, al menos en mi opinión. Y creo que en este manga el montaje de las viñetas ha resultado especialmente desafortunado: la lectura se me hace pesada y confusa, y muchas transiciones entre páginas se me antojan bastante precipitadas.
Conclusión
En definitiva, Takemitsu Zamurai es un manga interesante y, ante todo, curioso. Creo que cualquier aficionado al género de espadas lo disfrutará, así como los seguidores de Taiyou Matsumoto, que encontrarán una faceta relativamente nueva de su arte que seguro no les dejará indiferentes. Pero, en este primer tomo, no parece que ni guión ni dibujo consigan compenetrarse para conferir interés a una historia que no destaca ni por una trama especialmente poderosa ni por un aspecto gráfico atractivo.
Comentarios
Miércoles, 26 de mayo de 2010 15:40:30
Yo lo estoy leyendo y sinceramente esta muy bien y los fondos no creo que sean muy mejorabloes porque ya estan muy bien.
Martes, 27 de diciembre de 2011 16:41:01
Esta serie es un lujo guión e ilustración, el dibujo es diferente pero increible.
SOlo un maestro d la plumilla y la tinta puede hacer unas ilustraciones tan dinamicas.
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