Ahora que la largamente esperada edición española en DVD de La Princesa Mononoke llama a nuestras puertas, puede ser un buen momento para repasar el libro de arte de esta película. Aunque ya han pasado 6 años desde el momento de su estreno en Japón, esta reseña contiene información que inevitablemente podría considerarse como "spoiler"; por tanto, quien no haya visto Mononoke Hime todavía, quizás prefiera no leerla.

Ghibli, creador del film, y la editorial Tokuma Shoten, tienen por costumbre editar uno de estos libros por cada producción animada del estudio que va apareciendo; así, "The art of Totoro", "The art of Omohide Poroporo", Porco Rosso, Laputa, etc., bajo un mismo título genérico: "Ghibli The Art Series".

En este caso, fue publicado en Japón en 1997, no existiendo una versión española del mismo. Al tratarse de material de importación, por tanto, todos los textos explicativos o de apoyo están escritos en japonés, si bien no resultan imprescindibles para poder disfrutar del contenido esencial de la obra.

¿Cuál es la intención de este artbook? Como indica su categoría, ofrecer un recorrido eminentemente gráfico a través de la riqueza visual de que hace gala la película en todo momento. Podremos rememorar el ambiente que impregna la acción mientras nos recreamos con fotografías de los acetatos empleados en su creación y durante el rodaje, fondos aislados, bocetos preliminares e incluso imágenes del storyboard.

Un primer vistazo al volumen revela ya que nos hallamos ante una publicación de alta calidad técnica: sobrecubierta, papel consistente –de un blanco brillante– e impresión a todo color, así como un cuidadoso trabajo en el diseño y composición de página, lo que le confiere un aspecto general limpio y agradable.

Así, resulta ideal avanzar por él mientras recordamos las secuencias a las que pertenece cada ilustración, pudiendo analizar detenidamente el esfuerzo pictórico invertido y el grado de detalle alcanzado por los dibujantes. También es útil para quienes deseen localizar más información gráfica que la mostrada directamente en la producción animada, al encontrar repartidos por sus hojas estudios de personajes previos a su aspecto final o bosquejos trazados enérgicamente. Son habituales las imágenes a página completa o doble, conteniendo un impresionante muestrario de los paisajes y bosques donde se desarrolla la acción.

Las primeras hojas contienen un texto en japonés e inglés que expone las premisas de la trama, así como breves descripciones poéticas de los personajes principales, tanto humanos (San, Ashitaka, Eboshi Gozen) como no humanos (Moro, el Tatarigami, los kodama, Shishigami, Yakkuru, etc). Esta suerte de poemas fueron escritos por Miyazaki para que su músico habitual, Joe Hisaishi, pudiera aproximarse mejor a sus respectivas personalidades, logrando así visionar y posteriormente transmitir las facetas de cada carácter en las melodías y temas que acompañan sus actos. Es más, el dedicado a San sirvió como letra de la composición lírica interpretada por el contratenor Yoshikazu Mera.

La primera parte del libro propiamente dicha, abarca desde el principio del metraje hasta la llegada de Ashitaka a la fortificación de Tatara –páginas 17 a 58–, mostrándosenos los lugares por los que pasa durante su viaje: su poblado Emishi natal, la aldea campesina que es atacada o el mercado.

La siguiente sección se centra en la estancia del joven guerrero en la ciudadela dirigida por Eboshi –a mi juicio, un personaje impresionante–, y termina con el abandono del fortín esa misma noche, acompañado por una inconsciente San mientras son seguidos de cerca por los lobos –págs. 59 a 82–. Se describe con imágenes el ambiente y características de la fortaleza, así como el ataque de la iracunda chica salvaje contra la carismática líder. Ocasionalmente, se numeran las fotografías para seguir con la vista el orden correcto de la secuencia.

Durante las páginas 83 a 116, se repasan los acontecimientos que toman lugar durante la convalecencia y recuperación física de Ashitaka. Cabe destacar aquí la presencia del dios Shishigami y su apariencia nocturna gigante –Didarabocchi–, el gran jabalí blanco Okoto y los pequeños kodama, así como algunas localizaciones importantes: el cubil de Moro o el islote del bosque donde el dios de la vida y la muerte se transforma cíclicamente.

Llegamos así al último segmento de división narrativa (págs. 117 a 166), el cual ilustra hasta la conclusión de la historia, todos los enfrentamientos librados por los humanos –entre sí mismos, contra los dioses– y las graves consecuencias de sus deseos y ambiciones, evocando los momentos más destacables. Por ejemplo, las luchas con los samuráis, el clímax final y el plácido epílogo.

Hasta aquí el contenido principal, de marcado carácter visual, siguiendo la narrativa del film. Las siguientes 57 páginas están repartidas de la siguiente manera: en primer lugar, hay 3 secciones dedicadas a los gráficos y técnicas de animación generadas o asistidas por ordenador, con textos explicativos (en japonés, claro). Se comentan aspectos relativos al morphing, composición multicapa, coloreado digital, etc., con algunas imágenes de muestra (págs. 167 a 175).
En segundo lugar, 33 páginas con una selección del trabajo de storyboard / layout correspondiente a las secuencias finales de la película, que encuentro muy interesante. Y en último término (págs. 209 a 222), un "diario" o "calendario de producción" sin imágenes de ningún tipo, dedicado a llevar cuenta del ritmo de trabajo en el estudio: en qué fechas se concluía cada corte, cuándo se añadían los efectos digitales, etc. Así, desde agosto de 1994 –con menciones todavía al videoclip On your mark, realizado por Ghibli para el grupo Chage & Aska– hasta junio de 1997. Todo rematado por una ficha técnica con los nombres del personal participante y los seiyuu, bastante completa.

En definitiva

Resumidamente, el libro es un compendio de talento artístico, pues al fin y al cabo muestra lo mejor de una superproducción animada que derrocha esfuerzo en la recreación de parajes naturales –sobre todo–, fenómenos atmosféricos, bestias y habitantes del período Muromachi (concretamente, la película se sitúa en el siglo XV).

Todos los títulos de esta línea son igualmente recomendables. La única pega que le podría poner a la calidad editorial del volumen que obra en mi poder es que la impresión de las imágenes, si uno se fija mucho, es irregular, ligeramente inferior a la de otros compañeros de esta misma colección. Concretamente, en el de Tonari no Totoro eso no sucedía, tal vez por la diferencia de texturas del papel (más suave en este último). Otro detalle es que, en el caso que nos ocupa, no aparece el guión de la obra, aspecto que en otras ocasiones sí figura.

El material seleccionado en el artbook pretende ser representativo y, por lo tanto, sujeto a criterios subjetivos que siempre son discutibles. Tal vez haya quien eche en falta más fondos, más preproducción, hojas de estilo, etc. Es una cuestión de cómo se planificó la extensión del volumen. Se ha optado por ofrecer un poquito de todo, de modo que si alguien busca muestras de alguna escena o personaje en concreto, seguramente los encontrará; pero nada parece destacar especialmente por encima de lo demás. Lo que abunda, sin duda, son imágenes de los acetatos finales empleados para la filmación. Particularmente hubiera deseado un menor número de estos, al tiempo que aumentaría los dibujos preliminares y bocetos. Pero no olvidemos que el protagonista absoluto ha de ser, precisamente, el arte final utilizado en la pantalla grande.

Otras ediciones

Antes decíamos que no existía una versión de este libro en España, pero sí las hay en otros países. Está la estadounidense, editada en 1999 y con 223 págs. Tiene una introducción escrita por Mark Schilling, los poemas del inicio traducidos y, en lugar del diario de producción, incluye una charla de Toshio Suzuki –el presidente de Ghibli– sobre la historia del estudio, realizada en el festival de Annecy en 1995. Esta homónima norteamericana puede resultar muy interesante, al estar traducidos a una lengua más accesible los textos explicativos y de apoyo.
Francia tampoco se quedó atrás y lanzó su edición local en el año 2000, de 224 págs. También tradujeron los poemas, y sustituyeron el mencionado calendario de trabajo por diverso material escrito: una biografía de Miyazaki, un vistazo a otros trabajos del estudio y comentarios de la obra.
Asimismo, existe una publicación alemana con idéntico número de hojas y un precio aproximado de 36 €.

Lo más afín a esto que hemos podido ver en nuestro país ha sido la primera versión de la serie de anime books, es decir, cómics realizados a partir de fotogramas del largometraje, los cuales al parecer no tuvieron éxito en su momento. Nada comparable al objeto de esta reseña.

Por supuesto, resulta innecesario decir que en Japón vieron la luz multitud de libros oficiales sobre Mononoke aparte de este: uno conteniendo los storyboards completos, otro descubriendo la primera versión de la historia que desembocaría en el concepto final... –y que, dicho sea de paso, no se parecen en nada–, otro más realizado por un testigo de excepción (el director del making of) sobre el ambiente reinante en el estudio durante el largo tiempo de producción, y más: dedicados a analizar los aspectos históricos y culturales, de entrevistas...

Ficha técnica

Japón

Título: Ghibli the art series. The art of… Princess Mononoke - Mononoke hime
Edita: Studio Ghibli / Tokuma Shoten Co. Ltd.
Fecha de lanzamiento: 20-8-1997.
Dimensiones: 30 x 21 cms., aprox.
Nº de páginas: 224
ISBN: 4-19-81002-0
Precio: 2762 ¥

USA

Edita: Hyperion Press / Miramax books.
ISBN: 0-7868-6609-8 (anteriormente era: 0-7868-8385-5)
Precio: 39,95 €

Francia

Edita: Dreamland.
ISBN: 2-910027-45-7
Precio: 37,81 €

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