Para un resumen nada mejor que mirar la reseña del tomo uno. En cualquier caso, ya va siendo hora de darle un pequeño repaso a el segundo tomo recopilatorio de esta serie.
Recordamos, que el tomo 1 acaba con Gen apuntando a el robot falciano... y dispara.
El disparo del Exaxxion es sencillamente brutal. Sabemos que Sonoda es un fanático de las armas, pero un cañón de calibre 460 mm es quizás exagerar un poco las cosas. El casquillo, del tamaño de un camión trailer sale despedido por detrás destrozando la carretera y un par de tanques. El impacto del proyectil sencillamente vaporiza medio robot faldiano por el mero impacto, provocando bajas humanas en los alrededores.
En vista de lo ocurrido, Gen sale del Exxaxion y huye, tirando el guante (en sentido literal y figurado) y negándose a volver a pilotarlo de nuevo a pesar de los intentos por convencerlo por parte de Isaka.
Aprovechando la situación, los faldianos envían a un nuevo robot con taladros en sus brazos para destruir al Exaxxion. Mientras tanto Gen ve atónito como los faldianos masacran indiscriminadamente a la población humana. Aquí se ven escenas francamente fuertes con abundancia de sangre. Mientras tanto, su amiga Akane junto con Oba, otra de las ayudantes del doctor Hoichi, son capturadas por los alienígenas, que tienen entre sus filas algunos disidentes.
Al ver las matanzas que están haciendo los faldianos, Gen decide volver al Exaxxion, esta vez con ganas de venganza. Lucha y destroza sin piedad al robot que le atacaba, y el ejercito captura a la alienigena que lo pilotaba.
Oba es otro ser artificial, y aprovechando sus habilidades para transformarse en prácticamente cualquier cosa, crea una exoarmadura e inicia una autentica masacre en los cuarteles faldianos para rescatar a Akane. Su armadura ya que estamos, es curiosamente parecida en diseño a las utilizadas en Bubblegum Crisis, pero con los añadidos de repeler rayos y proyectiles, así como de poder transformar sus manos en unos cuchillos capaces de cortar prácticamente cualquier cosa.
Desafortunadamente durante la huida, al abrir un ascensor se encuentra cara a cara con otro faldiano con armadura que le dispara con una escopeta a quemarropa... dejándola semiinconsciente en el suelo a resultas del tremendo impacto... y así termina el segundo tomo.
Si hay algo que salta a la vista en esta historia, aparte de que Sonoda parece haberse aficionado a dibujar enormes con pechos un tanto exagerados que violan las leyes de la gravedad, es la crudeza del relato en algunas ocasiones. Nos muestra cuerpos mutilados y sangre sin rubor. La violencia es extrema en varios momentos.
Por otro lado, queda claro en todo momento que estamos leyendo un manga de Sonoda. Los diseños, tanto mecánicos como de personajes llevan su sello. El dibujo es claro, con un uso de tramas acentuado, pero que no exagerado. La composición de las paginas con pocas excepciones sigue un modelo de rectángulos, huyendo de composiciones forzadas o extrañas. Por otro lado, el desarrollo de la historia es prácticamente cinematográfico en el tratamiento. Las vistas, perspectivas, encuadres... todo da la impresión de estar viendo una película de acción.
La historia se desarrolla a un ritmo aceptable, ni es lento ni frenético. Las situaciones, ya sean convencionales, ya sean peleas tienen una duración correcta, huyendo de ese recurso de alargarlas innecesariamente para ocupar espacio. Se nota en definitiva que tenemos aquí una obra de un autor maduro, que domina a la perfección todos esos pequeños detalles que diferencian una buena obra, de una mera sucesión de dibujos siguiendo un guión.
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