Nombre original: Yotsubato! ~ よつばと!
Nombre castellano: Yotsuba!
Guión: Kiyohiko Azuma
Dibujo: Kiyohiko Azuma
Publicada en: Monthly Comic Dengeki Daioh
Editada por: Media Works
Editada en España por: Norma Editorial
Tomos: 4 (en noviembre del 2005)
Cuando vi en mi librería habitual la portada de este manga, instantáneamente se me encendió la bombilla de “reconocimiento de estilo”. Esa portada tenía un aire muy a lo Azumanga. Un brevísimo vistazo a la cubierta lo confirmó. El nombre de Kiyohiko Azuma aparecía en la portada. Tras el trámite de pagar el tomo (los libreros no fían, y hacen bien), unos kilómetros de autovía, una mesa despejada, un café y el tomo en la mano.
Afortunadamente tengo cierta capacidad de autocontrol, en caso contrario el camarero me habría indicado con amabilidad, pero con firmeza que no es adecuado reírse a carcajadas en un establecimiento público.
Había rumores sobre una continuación de Azumanga Daioh, y en lugar de eso nos encontramos con una nueva obra. Yotsuba es una niña con una edad aproximada de diez años que acaba de mudarse con su padre. Es una niña extrovertida, alegre, curiosa, descarada y, en fin, un terremoto con cuatro coletas.
Tenemos un personaje ingenuo, que en ocasiones parece “tonto”. No hay que confundir la ignorancia con la falta de inteligencia. Yotsuba no es tonta, es ingenua y desconoce muchas cosas. Sus descubrimientos le causan gran placer, es capaz de lanzarse a cualquier empresa sin pensar en sus consecuencias, es… es Yotsuba.
Si no me equivoco mucho, esta es la primera aproximación de Kiyohiko Azuma al manga “normal”. Hasta la fecha su producción se reducía a los yon koma que es como se conoce a las tiras cómicas en Japón. Un genero que ha tenido (y tiene) auténticos monstruos. En ese formato hizo no solo sus tiras cómicas que parodiaban a los personajes de algunas series de animación (como Tenchi Muyo), así como su serie más conocida hasta ahora: Azumanga Daioh. En realidad fue en unas páginas adicionales de este manga donde “nació” esta pequeña. Concretamente en unas 16 páginas que aparecieron en una colección de trabajos recopilatorios llamada Kiyohiko Azuma Sakuhinshu: Azumanga. Dos tomos que aparecieron en 1998 el primero, y en 2002 el segundo.
En este segundo aparecen esas 16 páginas, que bajo el título de Try! Try! Try! Perfilan los inicios de nuestra protagonista. Posteriormente no cabe duda de que la idea le gustó, ya que poco después se empezó a serializar en la revista Monthly Comic Dengeki Daioh y el primer tomo de Yotsuba aparece al siguiente año. A día de hoy hay 4 tomos, amén de un par de discos que no sé muy bien qué contendrán. No hay por ahora planes para adaptarla a serie de TV, pero eso puede querer decir cualquier cosa, y la verdad es que tras el éxito de Azumanga diría que una adaptación a la pantalla es prácticamente algo cantado.
El estilo del dibujo ha evolucionado, aunque sigue siendo el mismo en buena parte. Se ha hecho más detallista en los fondos, así como en el uso de las tramas aunque aún podemos reconocer sin esfuerzo los “personajes tipo” de su obra más famosa.
¿Y de qué va exactamente este manga? Pues es fácil clasificarlo como “manga de situaciones cotidianas”. El formato yon koma se le quedaba en ocasiones corto a Azuma, y en ocasiones enlazaba dos o más tiras para contar una historia. Un paso casi “lógico” es el pasar a pequeñas historias 45 o 50 páginas, en las que enlaza las situaciones más cómicas que se os puedan ocurrir.
Como ya os he comentado, Yotsuba y su padre se acaban de mudar a un nuevo barrio. Una zona residencial de las que suele haber en los suburbios de las ciudades japonesas, con pequeñas casas de plata baja y piso que, curiosamente, son más asequibles que las céntricas (eso también se da en España). Son más amplias y baratas, pero con largos tiempos de transporte en ocasiones. Como el padre de Yotsuba es traductor eso no le afecta demasiado. Yotsuba es pequeña, pero además desconoce muchas cosas que otros niños de su edad dan por supuestas. No sabe muy bien para qué sirve un timbre, un columpio… Se sorprende con cualquier cosa. Se entusiasma con todo y desde luego lo disfruta a tope.
Completarán el reparto sus vecinas, un amigo de su padre y otros personajes que irán apareciendo, todos servirán a Yotsuba de excusa para sus descubrimientos, sus juegos y su peculiar forma de ver la vida. No nos reiremos de Yotsuba, nos reiremos con Yotsuba.
La edición que nos ofrece Norma es más que correcta. Es la típica rústica de tapa blanda con sobrecubierta a color. Conserva las mismas portadas que los tomos japoneses, el mismo sentido de lectura e incluso las onomatopeyas que no han sido traducidas. Una impresión excelente y un papel de buen gramaje blanco redondean la edición.
Como siempre, soy consciente de que recomendar algo sin paliativos es arriesgado. Tenemos aquí un manga muy divertido y cotidiano. Tremendamente fresco y original pero que requiere en ocasiones de un paladar delicado por parte del lector. No hay sexo, ni peleas, ni conspiraciones intergalácticas. Solo una niña pequeña con cuatro coletas que vive la vida al máximo y que disfruta de todo lo que hace. Sin duda una buena oportunidad de probar algo diferente.
Comentarios
Añadir comentario


