Kung Fu Kiyo ficha por Glénat

Andromeda

Andromeda

Comic | | Jueves, 05 de junio de 2008 16:12:31

(Nota de prensa)

KFK (siglas de Kung Fu Kiyo) fue la segunda serie que unió al autor Man (Saltando al vacío) con el guionista Hernán Migoya (Julito el cantante cojito). Después de la premiada El hombre con miedo y antes de Ari la salvadora del universo (su primer título para Glénat), Man y Migoya idearon esta original saga de artes marciales localizada en el extrarradio barcelonés y publicada por Ediciones La Cúpula a inicios del siglo.

Kung Fu Kiyo traslada al escenario de la periferia de Barcelona el esquema clásico de las películas de kung-fu, cambiando la típica estructura de las bandas de gimnasios rivales por muchachos catalanes de diferente etnia: los hijos de emigrantes por un lado y los de familias catalanas antiguas por otro. Así, Kevin es el típico adolescente charnego, matón de barrio descendiente de andaluces, que no sabe hablar catalán pero es capaz de dar lecciones de Civismo a bofetadas; mientras Xavi es el hijo único de una familia nativa, empollón y bien educado, que utiliza las artes marciales como medio de vencer su natural timidez y apocamiento. Entre ambos surgirá Andrea, una pizpireta adolescente que encenderá el corazón de los dos rivales y pronto amigos.

Juntos, Kevin, Xavi y Andrea protagonizaron dos miniseries completas: Kárate a muerte en Les Corts y más tarde Rasputín, el Zar del Raval , que son las que Ediciones Glénat compilará en un solo tomo. El volumen, de más de 160 páginas, recogerá la totalidad del material de Kung Fu Kiyo publicado en su momento. En sus viñetas, Man desarrolló por vez primera su espectacular sentido de la acción y su facilidad para crear personajes capaces de engendrar empatía y cariño en los lectores; por su parte, Migoya inventó emocionantes situaciones pulp con la realidad de Barcelona, presentando además un triángulo de adolescentes con los problemas típicos de su edad y con muchas ganas de comerse el mundo… más que de salvarlo.

Kung Fu Kiyo demostró no sólo que el cómic de acción se podía hacer en España: también que podía desarrollarse con personajes, localizaciones y situaciones españolas, ganando en originalidad, cercanía y una mayor identificación del lector en contraste con las obras orientales y anglosajonas. Pronto, KFK volverá a exhibir sus artes -marciales- en las librerías.

Enviar a:

Votar en:

Comentarios

Añadir comentario

Para añadir comentarios, necesitas estar registrado e identificado.

Recordar contraseña Registrarse