la maldición de Lemuria...

El Canario Cuadrado

El Canario Cuadrado

Opinión | Viernes, 11 de agosto de 2006 11:47:53

La pipa le miró a los ojos y, contemplando su absurdo, se peló ella misma, con la fuerza que le daba su constitución, y murió allí, deseando saber de quién era el mar y para qué concho servía.
Los espectadores estallaron en un atronador aplauso y la muerte, la gran muerte, la pequeña muerte, la muerte en definitiva ( ¿lo había dicho ya?) desoló, desaló la sala que, orientada al mar (de hecho estaba ubicada en una isla), naufragaba en sus recuerdos.

La policía llegó tarde, cuando la isla se había hundido, pero, a pesar de todo, sin embargo, el baño de mar le fue muy bien al comisario, que padecía de varices y era una ostra sin perla, hecho este que le preocupó hasta la adolescencia, en la que un piscicultor lo violó con motas de polvo y se estuvo cuestionando su sexualidad hasta que, un día, encontró su Dni en el fondo del cajón de la cavidad bucal de un delfín amaestrado por un cangrejo ermitaño de mal humor.

Era la maldición de Lemuria.

Enviar a:

Votar en:

Comentarios

Añadir comentario

Para añadir comentarios, necesitas estar registrado e identificado.

Recordar contraseña Registrarse