La Criatura Perfecta
Hace tres siglos, en un mundo similar al nuestro, un alquimista italiano descubrió accidentalmente los secretos de la ciencia genética. Al hacerlo, desencadenó una oleada de virulentas enfermedades y un virus que provoca una mutación genética que sólo se manifiesta en los varones y que crea una nueva raza: los "Hermanos". Los Hermanos son seres superiores, física y mentalmente, que se han convertido en los guardianes de la ciencia genética y ayudan a la humanidad a combatir las enfermedades que periódicamente asolan el planeta. Se trata de una relación simbiótica: a cambio de su compromiso de preservar la vida humana, los Hermanos sólo piden a la humanidad una cosa: su sangre.
300 años más tarde, los Hermanos son considerados un regalo de Dios, han substituido a la iglesia y los fieles donan su sangre para que ellos la beban. Son separados de sus madres humanas al nacer y criados dentro de la estricta Hermandad. El suyo es un mundo retro-futurista, muy avanzado en ciertos aspectos pero en muchos otros está al nivel de los años 40 o incluso de la época victoriana. La gripe es una epidemia mortal, y la escasez de vacunas las convierte en un bien muy apreciado en el mercado negro.
Pero algo va a romper este delicado equilibrio. Un Hermano, Edgar, ha hecho algo que ningún otro Hermano ha hecho jamás: cazar seres humanos. Los Hermanos quieren evitar que la noticia se filtre, y asignan a un alto miembro de la orden, Silus, para que capture al renegado, que es además su hermano pequeño. Pero un niño presencia uno de los asesinatos de Edgar, lo que hace que la policía se involucre en el caso. Silus tiene que colaborar con la capitán Lilly Hour y su gente. El contacto entre ambos cambiará muchas cosas.
La Criatura Perfecta parte de una buena idea y tiene una ambientación muy lograda, pero por desgracia falla en el desarrollo. La acción no es fluida y nunca llega a alcanzar una verdadera tensión dramática, no logra que te importe lo que les ocurre a Silus y Lilly. Las escenas se suceden sin una verdadera continuidad en un montaje caótico, y la acción está reservada a dos breves escenas. La interpretación de Dougray Scott hace que Silus parezca un robot, sólo ganando humanidad hacia el final de la cinta. La supuesta tensión romántica entre Silus y Lilly (Saffron Burrows) nunca llega a despegar. Es más, a pesar de los hechos traumáticos de su pasado, Lilly es un personaje plano que falla al transmitir lo que la hace tan especial para Silus. Y lo que casi es peor en una película de este estilo, Edgar, como villano, deja mucho que desear.
Los Hermanos son vampiros, aunque esta palabra no es mencionada en ningún momento de la película. Vestidos siempre de riguroso uniforme con un abrigo negro y su manera de alimentarse (en una escena, una mujer lleva una especie de brazalete que le está extrayendo sangre que va a parar a una especie de fuente de donde los Hermanos se sirven la sangre en copitas), los Hermanos le quitan toda la erótica fascinación al mito del vampiro.
La ambientación es sin duda el punto fuerte de esta película, con una estética impecable. Por desgracia, el guión es su punto más débil. El final de la película queda abierto, dejando el terreno abonado a una secuela que dudo que se produzca. Los amantes de los vampiros seguramente pasarán un rato entretenido, pero quizás será mejor que esperen al DVD.
La Criatura Perfecta se estrena el 18 de enero.
Ficha
Director y guionista: Glenn Standring (The Irrefutable Truth About Demons)
Productor: Tim Sanders (El señor de los anillos)
Reparto
Silus - Dougray Scott (Misión Imposible II, El Juego de Ripley)
Lilly Hour - Saffron Burrows (Troya)
Edgar - Leo Gregory (Hooligans)
Jones - Scott Wills
Augustus - Stuart Wilson
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