Gears Of War
Dos años después de su debut, Gears of War sigue siendo un referente en la actual generación de consolas, gracias a su intensidad y a su realismo. Y ahora que ya queda menos para poder vivir su esperada segunda parte, desde Mangaes vamos a ir calentando motores recordando las principales claves de la primera entrega llevada a cabo por Epic Games. Más que nada, porque seguramente el futuro lanzamiento seguirá manteniéndose fiel a lo visto en el anterior título.
La historia de Gears of War daba comienzo en un futuro cercano, cuando el planeta Sera estaba siendo atacado por un poderoso ejército alienígena llamado Locuts, cuya raza emerge de las profundidades de la tierra (la cual les servía de refugio) para pretender devastar todo a su paso, y exterminar así a los humanos. Para enfrentarnos a ellos, nos poníamos en la piel de Marcus Phoenix, un fornido marine encarcelado por negligencia en función a su deber, y que al comenzar el juego es puesto en libertad por un comando de GCO (Coalición de Gobiernos ordenados). Su misión consistía en hacer todo lo posible para librar el planeta de las fuerzas extraterrestres.
Gráficos
Gracias al motor Unreal Engine 3, el equipo de Epic nos pudo ofrecer un juego con un apartado gráfico sobresaliente, en el que encontrábamos detallados escenarios de una arquitectura colosal de corte post-apocalíptico. Además, edificios derruidos por los constantes tiroteos nos ofrecían innumerables trincheras para cubrirnos de los ataques enemigos. A su vez, Gears of War destacaba por el excelente diseño de todos los personajes que en él aparecían. Mención espacial merecían la gran variedad de descomunales enemigos a los que nos enfrentábamos en la título, tales como soldados típicos de infantería, una especie de araña gigante muy dura de roer o el más terrible de todos: el llamado Berserker. Esta última criatura, con la que nos mediremos dos veces en la aventura, era realmente difícil de vencer y requería usar una potente arma, conocido como el Martillo del Alba, para poder derrotarla.
De igual forma, los humanos gozaban de una cuidada fisionomía y gran expresividad. Se podían observar detalles como cicatrices, arrugas y todo tipo de animaciones faciales. Además, los protagonistas también lucían accesorios como pañuelos, gafas y demás adornos que ayudaban a conseguir una mayor sensación de realismo.
Sonido
En cuanto al sonido, nos encontrábamos con una acertada y envolvente banda sonora acorde con el título. En algunos momentos, dependiendo de la situación, era épica y aventurera, o nos advertía momentos de peligro o, si la lucha ya había terminado, también se mostraba suave, en ocasiones.
Por otra parte, Gears of War podía presumir de contar con un excelente trabajo de doblaje en castellano, el cual dotaba a los personajes de un carácter propio y creíble. Igualmente, estos, durante de los combates, solían repetir insultos y comentarios ingeniosos que mantenían con sus compañeros de equipo.
A lo largo de la aventura, efectos tales como explosiones, disparos y demás típicos sonidos que cabría esperar en un campo de batalla tenían una representación muy lograda dentro del juego. Esto ayudaba en gran medida sentirnos realmente en un combate de verdad en muchos momentos del título.
Jugabilidad
Al comenzar la partida disponíamos de tres niveles de dificultad: informal, elevada y locura, siendo el modo intermedio la mejor opción, ya que primero de ellos podía llegar a resultar demasiado fácil incluso para usuarios poco experimentados en juegos de acción.
El juego estaba divido en cinco capítulos, en los que no había lugar para el descanso y el aburrimiento, dado el incesante e intenso ritmo de la campaña principal (de una duración aproximada de ocho o diez horas, aunque siempre dependiendo de la habilidad del usuario).
En el juego también disponíamos de un variado arsenal, en el que había armas comunes como ametralladoras y otras más potentes como un arco explosivo que portaban los enemigos (a los que éramos capaces de robárselos una vez muertos, claro). Durante la batalla, podíamos recoger, igualmente, la munición que dejaban los Locuts al caer. También en Gears of War había momentos en los que manejábamos un vehículo de enormes proporciones y que nos permitía avanzar en la trama del juego derrotando a toda criatura que nos salía al paso, algo que aportaba mucha frescura al desarrollo.
Uno de los aspectos que más nos sorprendió en el momento de su lanzamiento, fue la elevada inteligencia artificial tanto de los compañeros como de nuestros enemigos, debido a lo cual necesitábamos idear pequeñas tácticas a la hora de atacar. Por fortuna, también podíamos dar algunas órdenes a nuestros compañeros, reagruparlos u ordenar alto al fuego.
Como es ahora frecuente en los juegos de acción de este tipo, nuestro personaje principal no tenía barra de vida ni disponía de objetos que le curasen, sino que si nos golpeaban y herían mucho tiempo seguido moríamos, sin embargo, si tras recibir daño nos ocultábamos unos segundos, podíamos recuperarnos sin secuelas.
El juego contaba con un modo online muy completo en el que éramos capaces de medirnos con otros aficionados. También ofrecía a los usuarios infinidad de objetos, armas y mapas descargables para facilitar nuevos retos.
Conclusión
Teniendo en cuenta la calidad que tuvo que el primer Gears of War, y que hemos recordado en este articulo, resulta comprensible que todos los poseedores de una consola Xbox 360 ardamos en deseos de poder disfrutar de su segunda parte (que además, estamos seguros, tendrá una política continuista). Ya solo nos queda esperar unos cuantos meses para poder tenerlo en nuestras manos. La guerra volverá pronto a 360.
Ficha Técnica
Título: Gears of War
Género: Acción táctica
Plataforma: Xbox 360 y PC
Desarrolladora: Epic Games
Distribuidora en España: Microsoft Games Studios
Calificación de edad: +18
Precio: 64,95 €
Comentarios
Añadir comentario
Para añadir comentarios, necesitas estar registrado e identificado.




